Caracas, 12 May 15 (Notimex).- El colapso de las maternidades públicas de Caracas y el pésimo servicio que prestan obliga a mujeres a gastar altos recursos económicos para acudir a clínicas privadas, cuyas tarifas son costosas, sostuvo la pediatra Gertrudis Peña.
“Es una inversión grande la que hay que hacer y puede representar un fuerte golpe al bolsillo”, precisó Peña, ex jefa del Departamento de Pediatría de la pública Maternidad Concepción Palacios.
En diálogo con Notimex, Palacios destacó que el primer estudio indicado es el perfil prenatal, que incluye hematología completa, VIH y toxoplasma, cuyo precio oscila entre 79 y 157 dólares, según la clínica en que se realice ese examen.
Consecutivamente se pide a la madre una prueba llamada aminocentesis, para determinar problemas genéticos. Este examen es uno de los más costosos, pues hasta unos 236 dólares se pueden gastar entre la punción para la extracción y su análisis.
Durante nueve meses la mujer debe asistir una vez cada 30 días a control obstétrico para evaluar el feto. Cada consulta prenatal cuesta entre 79 y 142 dólares, lo que implica una inversión total que va de 709 dólares a mil 260 dólares.
Peña dijo que en el tercer trimestre se indica otro perfil para descartar sífilis, además se recomienda el eco morfológico que tiene un costo de unos 63 dólares.
“Luego viene la pelvimetría para determinar si la mujer es candidata a cesárea, que cuesta unos 110 dólares. A todo esto se suma el gasto por concepto de vitaminas y suplementos especiales que puede elevarse a unos cuatro mil 252 dólares durante todo el embarazo”, señaló.
La pediatra resaltó que el solo control podría estar entre nueve mil 450 dólares y 23 mil 600 dólares, según la clínica privada a la que asista.
Refirió que en Caracas existen dos maternidades públicas La Concepción Palacios, la más antigua, y la Santa Ana, pero es tal el número de pacientes que atienden, que ambas instituciones se encuentran colapsadas.
“En la Concepción Palacios se presta atención gratuita y atiende hasta pacientes del exterior y para acceder a sus servicios la mujer debe estar antes de que salga el sol en la fila. Solo atiende 20 personas diarias y los controles son cada ocho semanas”, afirmó.
“Para controlarse en estos hospitales una debe pasar mucho trabajo, madrugar y esperar que te digan cada rato esto o aquello no hay. Con la barriga enorme igualito te ruletean”, dijo Yesenia Ruiz, quien tiene siete meses de embarazo.
“Definitivamente para parir en Venezuela se necesita mucho dinero”, sostuvo la futura madre.
“Es una inversión grande la que hay que hacer y puede representar un fuerte golpe al bolsillo”, precisó Peña, ex jefa del Departamento de Pediatría de la pública Maternidad Concepción Palacios.
En diálogo con Notimex, Palacios destacó que el primer estudio indicado es el perfil prenatal, que incluye hematología completa, VIH y toxoplasma, cuyo precio oscila entre 79 y 157 dólares, según la clínica en que se realice ese examen.
Consecutivamente se pide a la madre una prueba llamada aminocentesis, para determinar problemas genéticos. Este examen es uno de los más costosos, pues hasta unos 236 dólares se pueden gastar entre la punción para la extracción y su análisis.
Durante nueve meses la mujer debe asistir una vez cada 30 días a control obstétrico para evaluar el feto. Cada consulta prenatal cuesta entre 79 y 142 dólares, lo que implica una inversión total que va de 709 dólares a mil 260 dólares.
Peña dijo que en el tercer trimestre se indica otro perfil para descartar sífilis, además se recomienda el eco morfológico que tiene un costo de unos 63 dólares.
“Luego viene la pelvimetría para determinar si la mujer es candidata a cesárea, que cuesta unos 110 dólares. A todo esto se suma el gasto por concepto de vitaminas y suplementos especiales que puede elevarse a unos cuatro mil 252 dólares durante todo el embarazo”, señaló.
La pediatra resaltó que el solo control podría estar entre nueve mil 450 dólares y 23 mil 600 dólares, según la clínica privada a la que asista.
Refirió que en Caracas existen dos maternidades públicas La Concepción Palacios, la más antigua, y la Santa Ana, pero es tal el número de pacientes que atienden, que ambas instituciones se encuentran colapsadas.
“En la Concepción Palacios se presta atención gratuita y atiende hasta pacientes del exterior y para acceder a sus servicios la mujer debe estar antes de que salga el sol en la fila. Solo atiende 20 personas diarias y los controles son cada ocho semanas”, afirmó.
“Para controlarse en estos hospitales una debe pasar mucho trabajo, madrugar y esperar que te digan cada rato esto o aquello no hay. Con la barriga enorme igualito te ruletean”, dijo Yesenia Ruiz, quien tiene siete meses de embarazo.
“Definitivamente para parir en Venezuela se necesita mucho dinero”, sostuvo la futura madre.






