Ciudad de México, 23 de junio de 2026.- A partir de agosto-septiembre, los adultos mayores y las personas con discapacidad atendidos por el programa Salud Casa por Casa podrán recoger sus medicamentos gratuitos en más lugares, además del módulo de Farmacias del Bienestar que ya opera en los centros de salud.
Las nuevas opciones incluyen las tiendas de alimentación para el bienestar —pensadas para las zonas rurales más apartadas, donde el punto más cercano es una de estas tiendas— y máquinas expendedoras con medicamentos básicos en zonas urbanas, útiles cuando hay fila en un centro de salud.
El Gobierno federal evalúa, además, sumar una red de farmacias para quienes no encuentren su medicamento en esos puntos.
El cambio se apoya en otra medida: desde agosto, las enfermeras y enfermeros del programa podrán recetar de manera formal en todo el país.
El esquema se probó primero en el Estado de México, donde el personal de enfermería empezó a recetar desde inicios de año y acumula más de 100 mil recetas.
Para el escalamiento nacional se capacitó a casi 15 mil enfermeras y enfermeros en los meses recientes. En el Estado de México ya operan cerca de 400 módulos instalados en centros de salud del IMSS Bienestar y en tiendas de alimentación para el bienestar, etapa que sirvió para ajustar el modelo antes de extenderlo.
Salud Casa por Casa opera con cerca de 20 mil enfermeras y enfermeros —en algunos casos médicas y médicos— que visitan a domicilio a adultos mayores y personas con discapacidad.
En las visitas se mide peso, presión y azúcar en sangre, y el personal puede consultar por teléfono o videollamada a un centro de médicos a distancia para apoyar la detección de enfermedades.
De acuerdo con lo informado en la conferencia matutina, el programa ha visitado a 11 de los 14 millones de adultos mayores registrados; los 3 millones restantes no han aceptado la visita, que es voluntaria. El programa suma más de 20 millones de consultas.
Respecto de las máquinas expendedoras, la autoridad federal indicó que ya fueron adquiridas y que se trabaja en definir cuántas serán y en qué puntos se colocarán, por lo que no precisó el número total ni el presupuesto.
Señaló que ambos modelos —tiendas del bienestar y máquinas— operan con la normativa vigente y el acompañamiento de la COFEPRIS, y que cada máquina cuenta con responsables sanitarios encargados de verificar el estado de los medicamentos.






