México — 16 de marzo de 2026.- La Red Nacional de Refugios A.C. (RNR) llevó a la sede de Naciones Unidas en Nueva York una exigencia puntual al Estado mexicano: garantizar presupuesto suficiente y autónomo para los espacios de protección a mujeres víctimas de violencia.
Durante el 70° período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW70), la organización alertó que la eliminación de la autonomía del Programa de Refugios en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 contradice compromisos internacionales asumidos por México ante la CEDAW y la Convención de Belém do Pará. En los últimos dos años, la red acompañó a 29,604 mujeres en más de 70 espacios de atención integral distribuidos en el país.
El contexto que rodea la denuncia es grave. De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, cada tres horas una mujer es asesinada en México y diariamente 752 mujeres enfrentan violencia familiar.
Ningún país ha alcanzado aún la plena igualdad jurídica entre mujeres y hombres, según un informe reciente del Secretario General de la ONU presentado por ONU Mujeres. Hasta el momento, las autoridades federales no han emitido postura pública sobre los señalamientos de la organización respecto a la eliminación de la autonomía presupuestal del programa.
Wendy Figueroa Morales, directora de la Red Nacional de Refugios, precisó que sin recursos para proteger la vida de las mujeres, la justicia se queda en discurso, y que sin la participación de las organizaciones que sostienen la atención, la justicia queda incompleta. La organización opera alrededor del 60% de los refugios no gubernamentales del país, con más de 25 años de trayectoria ininterrumpida.
Refugios como mecanismos de justicia, no de asistencia
Para la RNR, los refugios no son programas asistenciales. Constituyen, según la organización, mecanismos de justicia y protección que representan para muchas mujeres la única posibilidad de denunciar y acceder a la justicia sin poner en riesgo su seguridad ni la de sus hijos. La directora de la red indicó que los espacios brindan protección inmediata y también acompañan procesos de restitución de derechos y reconstrucción de la autonomía económica de las mujeres.
La organización advirtió que cuando los Estados desfinancian o diluyen la autonomía de los programas de refugios, generan nuevas barreras estructurales que reproducen la violencia institucional. En paralelo a su presencia en Nueva York, la RNR realizó acciones de incidencia en México para reforzar el mismo mensaje: la defensa del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia no admite fronteras ni lagunas presupuestales.
Entre las demandas formales planteadas en el CSW70 figuran presupuesto suficiente, progresivo y oportuno para los refugios; autonomía institucional y reglas claras de operación del programa; y participación efectiva de organizaciones feministas en la toma de decisiones públicas sobre los espacios de protección. La red también señaló como preocupante que las organizaciones especializadas sean excluidas de los procesos de diseño de políticas, lo cual vulnera el principio de participación plena que la propia comisión reconoce como central.
Este medio solicitará postura de la Secretaría de Hacienda y de la Secretaría de las Mujeres sobre los señalamientos relacionados con la eliminación de la autonomía del Programa de Refugios en el presupuesto 2026.














