Tecozautla, Hidalgo, 1 de julio de 2026.- La mayor inversión solar proyectada en el Valle del Mezquital enfrenta un frente de oposición que podría detenerla antes de que arranque la obra. La comunidad indígena y el ejido de San Joaquín promovieron un juicio de amparo contra el parque fotovoltaico FV Tecozautla, un desarrollo valuado en 150 millones de dólares, y solicitaron a la justicia federal medidas cautelares para suspender cualquier trámite, permiso u obra mientras se resuelve el fondo del caso.
El recurso quedó radicado bajo el expediente 1202/2026 en el Juzgado Segundo de Distrito. Entre las peticiones de los promoventes destaca que el Ayuntamiento de Tecozautla se abstenga de otorgar licencias de uso de suelo, cambios de uso de suelo o permisos de construcción vinculados al parque. La solicitud fue firmada por integrantes del ejido, habitantes de la comunidad indígena y representantes de niñas, niños y adolescentes.
El proyecto contempla una planta de 100 megavatios sobre una superficie total de 588 hectáreas, con más de 204 mil paneles fotovoltaicos, 32 inversores, una subestación elevadora y un sistema de almacenamiento con baterías. De esa superficie, alrededor de 215 hectáreas requerirían la remoción de vegetación. El terreno se ubica al suroeste de la cabecera municipal, colindante con la localidad de San Joaquín, la zona de preservación ecológica Bondojito y la vía del tren México-Querétaro.
La inversión se distribuye en 45 millones de dólares para la primera etapa, 105 millones para la construcción y cinco millones anuales durante la operación y el mantenimiento. El permiso de generación eléctrica fue otorgado el 19 de diciembre de 2025, con vigencia de 25 años, y la autorización ambiental federal establece plazos de dos años para la preparación del sitio, cinco para la construcción y 30 para la operación.
A la vía judicial se sumó una declaratoria comunitaria. En asambleas realizadas el 26 de mayo, la población aprobó tres actas —comunitaria, ejidal e infantil-juvenil— con las que declaró su territorio libre de proyectos extractivos y manifestó su oposición a desarrollos de minería, hidrocarburos, generación hidroeléctrica, eólica y solar que no cuenten con el consentimiento expreso de la comunidad. Los habitantes anunciaron que las actas serán entregadas a autoridades municipales, estatales y federales como evidencia de la voluntad colectiva.
El rechazo se apoya en argumentos ambientales. Habitantes de San Joaquín y organizaciones ambientalistas advierten sobre el impacto de la remoción de vegetación forestal y reclaman falta de información sobre el avance y el estatus administrativo del proyecto. En el sitio se documentó la presencia de especies de aves como el gorrión arlequín, el halcón peregrino y el búho sabanero, además de mamíferos y reptiles, así como el cruce de varios arroyos que obligan a la empresa a gestionar autorizaciones adicionales ante la autoridad del agua.
El ayuntamiento fijó postura ante el conflicto. La autoridad municipal informó que el proceso de consulta indígena está en curso y afirmó que respetará el procedimiento que marca la ley y la decisión que tome la comunidad. La autorización ambiental federal quedó, además, condicionada a que la empresa acredite el cumplimiento de las disposiciones legales en materia social y, en su caso, de consulta a las comunidades involucradas.
El caso no es aislado en la entidad. Organizaciones agrupadas en la Alianza Hidalguense Ambiental han pedido cancelar siete parques solares proyectados en el Altiplano hidalguense, que en conjunto ocuparían unas 3 mil 200 hectáreas y afectarían zonas agrícolas, fuentes de agua y actividades vinculadas al maguey. Un conflicto similar se registró en los municipios de Epazoyucan y Singuilucan, donde la oposición vecinal también frenó el avance de un desarrollo fotovoltaico.
La resolución del amparo y el resultado de la consulta indígena definirán si la inversión avanza o queda suspendida. Por ahora, el proyecto cuenta con permisos federales pero carece de la vía libre en el territorio donde pretende instalarse.




