Bruselas, 15 Jul (Notimex).- El relanzamiento de empleo y crecimiento en la Unión Europea (UE) figuran en las 10 prioridades que reveló hoy el próximo presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker.
El ex primer ministro de Luxemburgo presentó en el Parlamento Europeo (PE) en Estrasburgo, Francia, el programa de trabajo que aplicará al frente de la CE momentos antes de la votación que lo confirmará en el cargo.
El documento de 10 páginas titulado “Un nuevo inicio para Europa: mi agenda para el empleo, el crecimiento, la justicia y el cambio democrático“, excluye la flexibilización del pacto de estabilidad que fija los límites de deuda y déficit públicos para los países europeos.
“No creo que la UE pueda basar un crecimiento sostenible con montañas de deuda cada vez mayores“, argumentó el político de filiación conservadora.
Admitió que Bruselas cometió errores en su gestión de la crisis económica, y sostuvo que los planes de ajuste impuestos a los países europeos en dificultades deben ser diseñados considerando los impactos sobre los ciudadanos.
Abogó por el fin de la troika de acreedores internacionales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y UE), y postuló “una estructura más legítima en el plan democrático, basada en las instituciones europeas y un control parlamentario reforzado“.
Para impulsar la economía, prometió movilizar en los próximos tres años 300 mil millones de euros en inversiones públicas y privadas para la economía real de la UE.
“Necesitamos inversiones más inteligentes y dirigidas a objetivos específicos, menos reglamentación y más flexibilidad a la hora de utilizar los fondos públicos“, defendió.
Juncker también prometió concentrar esfuerzos en la conclusión del mercado único digital, que podría generar a la UE otros 250 mil millones de euros.
En migración, el candidato a la presidencia del Ejecutivo propuso el refuerzo al combate a los flujos ilegales y dotar a la UE de una política común de asilo, además de crear una cartera específica para el tema en la nueva Comisión.
Se prevé que Juncker reuna al menos 480 votos de los 751 diputados de la Eurocámara, rebasando la mayoría absoluta formada por 376 parlamentarios.
El luxemburgués, de 59 años, fue propuesto por los gobernantes de los Veintiocho, que aceptaron la victoria de su grupo político, el Partido Popular Europeo, en las elecciones al Parlamento Europeo (PE) del pasado 25 de mayo.
Ex también presidente del grupo de ministros de Finanzas de la zona del euro (Eurogrupo) durante los peores años de la crisis económica, ha enfrentado una fuerte oposición de Reino Unido y Hungría.
Para esos países, el conservador es demasiado federalista y sigue una línea política que ya no sirve para el Ejecutivo europeo.
La CE elabora las legislaciones de la UE, supervisa los presupuestos de los países miembros y conduce negociaciones comerciales y políticas en nombre de la mancomunidad.
Si falla en lograr los 376 votos mínimos de la mayoría absoluta, tocará al Consejo Europeo determinar un nuevo candidato al puesto.
Si se confirma su elección, el luxemburgués asumirá el cargo en noviembre entrante por los próximos cinco años, tras los que podrá presentarse para un segundo mandato, como lo hizo el saliente José Manuel Durao Barroso.
El ex primer ministro de Luxemburgo presentó en el Parlamento Europeo (PE) en Estrasburgo, Francia, el programa de trabajo que aplicará al frente de la CE momentos antes de la votación que lo confirmará en el cargo.
El documento de 10 páginas titulado “Un nuevo inicio para Europa: mi agenda para el empleo, el crecimiento, la justicia y el cambio democrático“, excluye la flexibilización del pacto de estabilidad que fija los límites de deuda y déficit públicos para los países europeos.
“No creo que la UE pueda basar un crecimiento sostenible con montañas de deuda cada vez mayores“, argumentó el político de filiación conservadora.
Admitió que Bruselas cometió errores en su gestión de la crisis económica, y sostuvo que los planes de ajuste impuestos a los países europeos en dificultades deben ser diseñados considerando los impactos sobre los ciudadanos.
Abogó por el fin de la troika de acreedores internacionales (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y UE), y postuló “una estructura más legítima en el plan democrático, basada en las instituciones europeas y un control parlamentario reforzado“.
Para impulsar la economía, prometió movilizar en los próximos tres años 300 mil millones de euros en inversiones públicas y privadas para la economía real de la UE.
“Necesitamos inversiones más inteligentes y dirigidas a objetivos específicos, menos reglamentación y más flexibilidad a la hora de utilizar los fondos públicos“, defendió.
Juncker también prometió concentrar esfuerzos en la conclusión del mercado único digital, que podría generar a la UE otros 250 mil millones de euros.
En migración, el candidato a la presidencia del Ejecutivo propuso el refuerzo al combate a los flujos ilegales y dotar a la UE de una política común de asilo, además de crear una cartera específica para el tema en la nueva Comisión.
Se prevé que Juncker reuna al menos 480 votos de los 751 diputados de la Eurocámara, rebasando la mayoría absoluta formada por 376 parlamentarios.
El luxemburgués, de 59 años, fue propuesto por los gobernantes de los Veintiocho, que aceptaron la victoria de su grupo político, el Partido Popular Europeo, en las elecciones al Parlamento Europeo (PE) del pasado 25 de mayo.
Ex también presidente del grupo de ministros de Finanzas de la zona del euro (Eurogrupo) durante los peores años de la crisis económica, ha enfrentado una fuerte oposición de Reino Unido y Hungría.
Para esos países, el conservador es demasiado federalista y sigue una línea política que ya no sirve para el Ejecutivo europeo.
La CE elabora las legislaciones de la UE, supervisa los presupuestos de los países miembros y conduce negociaciones comerciales y políticas en nombre de la mancomunidad.
Si falla en lograr los 376 votos mínimos de la mayoría absoluta, tocará al Consejo Europeo determinar un nuevo candidato al puesto.
Si se confirma su elección, el luxemburgués asumirá el cargo en noviembre entrante por los próximos cinco años, tras los que podrá presentarse para un segundo mandato, como lo hizo el saliente José Manuel Durao Barroso.




