Ginebra, 17 Sep (Notimex).- La monja congoleña Angelique Namaika fue galardonada con el premio Nansen que ofrece cada año el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), por su labor con las víctimas de la violencia en el Congo.
Namaika realiza una labor incansable para ayudar a mujeres de todas las edades que han sido víctimas del rebelde Ejército de Resistencia del Señor (LRA, por sus siglas en inglés) de República Democrática del Congo.
Algunas de ellas han sido secuestradas y otras han padecido violencia sexual, mutilación, trabajo forzoso, trato inhumano y degradante, entre otras vejaciones.
"Si gracias a mi ayuda al menos una mujer logra rehacer una nueva vida, esto ya es una victoria", afirmó la monja congoleña.
El Alto Comisionado de la ONU para los refugiados, Antonio Guterres, destacó su "trabajo incansable para ayudar a mujeres y niñas que son extremadamente vulnerables, a causa del trauma, la pobreza y el exilio".
"Las vidas de estas mujeres están rotas y la hermana Angelique ha demostrado que incluso solo una persona puede marcar la diferencia en la vidas de familias destrozadas por la guerra. Es una auténtica heroína humanitaria", afirmó Guterres.
Namaika realiza una labor incansable para ayudar a mujeres de todas las edades que han sido víctimas del rebelde Ejército de Resistencia del Señor (LRA, por sus siglas en inglés) de República Democrática del Congo.
Algunas de ellas han sido secuestradas y otras han padecido violencia sexual, mutilación, trabajo forzoso, trato inhumano y degradante, entre otras vejaciones.
"Si gracias a mi ayuda al menos una mujer logra rehacer una nueva vida, esto ya es una victoria", afirmó la monja congoleña.
El Alto Comisionado de la ONU para los refugiados, Antonio Guterres, destacó su "trabajo incansable para ayudar a mujeres y niñas que son extremadamente vulnerables, a causa del trauma, la pobreza y el exilio".
"Las vidas de estas mujeres están rotas y la hermana Angelique ha demostrado que incluso solo una persona puede marcar la diferencia en la vidas de familias destrozadas por la guerra. Es una auténtica heroína humanitaria", afirmó Guterres.





