Acusa senador destituido al FBI de represalias políticas

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San Diego, 14 Nov (Notimex).- El senador Ron Calderón, quien fue destituido de sus funciones por corrupción, aseguró hoy que las averiguaciones en su contra fueron una represalia de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) por negarse a participar en una operación encubierta.

El senador estatal dijo que el FBI quería que usara micrófonos ocultos en conversaciones con el presidente del Senado, Darrell Steinerg, y con su colega Kevin de León.

Según el legislador, tanto el FBI como la Procuraduría Federal en Sacramento insistieron en que participara en la operación encubierta contra sus colegas.

De León es uno de los senadores mejor posicionados en la bancada latina de California, y este año presentó las iniciativas más estrictas en el país para regular la venta de armas de fuego.

Esta es la segunda vez que Calderón acusa al FBI de represalias. Calderón ya había dicho a través de su abogado, Mark Geragos, que la agencia federal lo investigaba porque rechazó una operación de espionaje contra periodistas.

Además Calderón también criticó a la asambleísta o legisladora de la Cámara baja, Cristina García, quien en declaraciones espontáneas dijo a un diario que el senador investigado por corrupción y despojado de funciones debiera dejar el puesto.

"Con sentimientos encontrados pero con una firme convicción, pido al senador Calderón dimitir de su cargo para permitir que se retire esa nube negra sobre la legislatura y el estado de California", señaló García.

Calderón respondió este jueves que lo que le sucedió a él le puede pasar a cualquier funcionario público.

Las acusaciones contra el senador se basan en una operación de un agente encubierto que se hizo pasar por propietario de estudios de filmación.

La cadena Al Jazeera América había publicado una extensa declaración jurada de ese agente encubierto del FBI, especialista en actos de corrupción.

El documento menciona también varios tipos de sobornos que el senador habría recibido a cambio de presentar iniciativas que beneficiaron a las industrias de la salud privada y cinematográfica.

En junio pasado el FBI cateó las oficinas de la bancada latina de California en Los Ángeles y las oficinas de Calderón dentro del Capitolio de gobierno estatal en Sacramento.

Las autoridades se llevaron computadoras y documentos, pero sin proporcionar en ese momento información al público.