San Juan del Río, 5 Marzo 18.- El cantautor de trova en San Juan del Río, Rafael Ruiz Ruiz, indicó que este género comienza a decaer a partir de los años 90’ en todo el país, por la influencia de otras culturas sin conocimiento que denigran a la sociedad.
Dijo que la trova es otra forma diferente de decir las cosas, cuidando la calidad de la letra y la metáfora, en la que los amantes de estos versos se involucran con los sucesos de la vida real.
Mencionó que en San Juan del Río no se valora la calidad de autores que existen, como Iván Correa o Arturo Montes, que se niegan a la extinción y sobreviven en cada esquina, cada foro y cada calle.
Refiere que la decadencia del discurso se pierde, los temas de la pareja, de los amigos, de las ocasiones del día, del barrio y de las vivencias cotidianas ya no son parte de la trova, sometiendo a una cultura negativa.
“Cualquier bruto que grita en la música, lo siguen, lo admiran; pero una cultura sometida, es una sociedad sometida, y estamos perdiendo lo que es nuestro; ahora ya no hay un Horacio Franco, un Negro Ojeda, Poncho Torres, Pablo Milanés, poetas trovadores del discurso”.
Añadió que hoy en día, el trovador es mal pagado, pero se niega a morir, y que aunque los demás géneros influyan; ellos seguirán en cada esquina, en cada calle o en cada foro de cualquier parte del país.
Dijo que la trova es otra forma diferente de decir las cosas, cuidando la calidad de la letra y la metáfora, en la que los amantes de estos versos se involucran con los sucesos de la vida real.
Mencionó que en San Juan del Río no se valora la calidad de autores que existen, como Iván Correa o Arturo Montes, que se niegan a la extinción y sobreviven en cada esquina, cada foro y cada calle.
“Somos un país copión, que nos negamos a valorar la cultura que tenemos y se nos hace fácil apropiarnos de otras culturas que nos hacen perder nuestra identidad; ahora hay géneros que denigran a la sociedad, y los jóvenes se apropian de la música que no entienden ni sienten”.Ruiz Ruiz externó que hoy en día se dicen compositor sin tener conocimiento, sin conocer su instrumento y que cualquiera que grita en la música lo siguen, lo idolatran como alguien icónico en el arte.
Refiere que la decadencia del discurso se pierde, los temas de la pareja, de los amigos, de las ocasiones del día, del barrio y de las vivencias cotidianas ya no son parte de la trova, sometiendo a una cultura negativa.
“Cualquier bruto que grita en la música, lo siguen, lo admiran; pero una cultura sometida, es una sociedad sometida, y estamos perdiendo lo que es nuestro; ahora ya no hay un Horacio Franco, un Negro Ojeda, Poncho Torres, Pablo Milanés, poetas trovadores del discurso”.
Añadió que hoy en día, el trovador es mal pagado, pero se niega a morir, y que aunque los demás géneros influyan; ellos seguirán en cada esquina, en cada calle o en cada foro de cualquier parte del país.







