Caracas, 26 Mar (Notimex).- La negativa de la oposición a participar en la "Conferencia Nacional de Paz" convocada por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, demuestra sus inclinaciones violentas y golpistas, advirtió hoy el politólogo local, Basem Tajeldine.
Tajeldine, analista de asuntos internacionales, aseguró que la negativa opositora a dialogar se enmarca en su eventual plan de derrocar al gobierno con un "golpe suave" a través de la violencia callejera que contaría con el visto bueno de Estados Unidos.
"Hay sectores radicales que están comprometidos con un plan de Estados Unidos que trata de ir desgastando al gobierno en un golpe suave", denunció Tajeldine, quien comparó esta situación con el derrocamiento del gobierno de Ucrania, en febrero, tras una revuelta.
Tajeldine saludó la "posición histórica" de Maduro de mantener las conversaciones con la oposición a pesar de las protestas que se iniciaron el 12 de febrero y mantienen un saldo de 32 muertos, más de 400 heridos y 85 presos, de mil 919 detenidos.
Por su parte, los opositores se niegan a participar en el diálogo hasta tanto el gobierno cese la "represión brutal" de las manifestaciones y se establezca una agenda política concreta, con un mediador neutral y confiable para ambas partes.
Tajeldine rechazó que la oposición busque "imponer" estas condiciones, así como la liberación del dirigente político Leopoldo López, quien organizó las primeras protestas callejeras, pese a que sobre el terreno este movimiento ha sido derrotado.
"Ellos exigen condiciones como la liberación del criminal irresponsable de Leopoldo López, quien ha causado las muertes que han ocurrido en el país, pero ellos no están en condiciones para poner condicionamientos puesto que han sido derrotados", recalcó.
La forma como se han instalado barricadas en las zonas de clase media y alta de Venezuela, subrayó Tajeldine, demuestra que "se trata de una lucha de clases entre una burguesía obstinada que quiere imponerse sobre la mayoría y las clases más humildes".
Tajeldine explicó que la violencia de las protestas se explica porque "los opositores están claros que a lo largo de 15 años el pueblo ha votado mayoritariamente por la revolución bolivariana, por lo que saben que no tienen posibilidades electorales".
El analista de tendencia marxista sostuvo que estas protestas, lejos de fracturar al gobierno, más bien han logrado una mayor cohesión y un aumento del apoyo popular a Maduro, según reflejan algunas encuestas recientes.
"Creo que esto está corriendo contra el tiempo para ellos, puesto que lo que han logrado con sus acciones es que el gobierno se cohesione mucho más y las últimas encuestas reflejan un aumento de la popularidad del presidente Maduro", concluyó.
Tajeldine, analista de asuntos internacionales, aseguró que la negativa opositora a dialogar se enmarca en su eventual plan de derrocar al gobierno con un "golpe suave" a través de la violencia callejera que contaría con el visto bueno de Estados Unidos.
"Hay sectores radicales que están comprometidos con un plan de Estados Unidos que trata de ir desgastando al gobierno en un golpe suave", denunció Tajeldine, quien comparó esta situación con el derrocamiento del gobierno de Ucrania, en febrero, tras una revuelta.
Tajeldine saludó la "posición histórica" de Maduro de mantener las conversaciones con la oposición a pesar de las protestas que se iniciaron el 12 de febrero y mantienen un saldo de 32 muertos, más de 400 heridos y 85 presos, de mil 919 detenidos.
Por su parte, los opositores se niegan a participar en el diálogo hasta tanto el gobierno cese la "represión brutal" de las manifestaciones y se establezca una agenda política concreta, con un mediador neutral y confiable para ambas partes.
Tajeldine rechazó que la oposición busque "imponer" estas condiciones, así como la liberación del dirigente político Leopoldo López, quien organizó las primeras protestas callejeras, pese a que sobre el terreno este movimiento ha sido derrotado.
"Ellos exigen condiciones como la liberación del criminal irresponsable de Leopoldo López, quien ha causado las muertes que han ocurrido en el país, pero ellos no están en condiciones para poner condicionamientos puesto que han sido derrotados", recalcó.
La forma como se han instalado barricadas en las zonas de clase media y alta de Venezuela, subrayó Tajeldine, demuestra que "se trata de una lucha de clases entre una burguesía obstinada que quiere imponerse sobre la mayoría y las clases más humildes".
Tajeldine explicó que la violencia de las protestas se explica porque "los opositores están claros que a lo largo de 15 años el pueblo ha votado mayoritariamente por la revolución bolivariana, por lo que saben que no tienen posibilidades electorales".
El analista de tendencia marxista sostuvo que estas protestas, lejos de fracturar al gobierno, más bien han logrado una mayor cohesión y un aumento del apoyo popular a Maduro, según reflejan algunas encuestas recientes.
"Creo que esto está corriendo contra el tiempo para ellos, puesto que lo que han logrado con sus acciones es que el gobierno se cohesione mucho más y las últimas encuestas reflejan un aumento de la popularidad del presidente Maduro", concluyó.






