Santiago, 26 Mar (Notimex).- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, descartó la posibilidad de conceder la figura del indulto al legislador opositor, Cléver Jiménez, quien está sentenciado a prisión por injuriar al mandatario.
“No soy una persona rencorosa pero sí apasionada por la verdad e indultar a alguien que se jacta de su maldad, de su delito, que quiere hacer parecer a la víctima como victimario, eso tiene un nombre: impunidad”, dijo Correa a periodistas.
La afirmación la hizo el gobernante, luego que el movimiento indigenista Pachakutik, anunció que buscará este miércoles apoyo político en la Asamblea Nacional para que se otorgue una amnistía a Jiménez, a quien buscan las autoridades.
La dirigencia de la agrupación política, aclaró que no aceptarán un perdón o indulto presidencial “humillante y chantajista, que es peor que la cárcel”, pero si recurrirá a la figura de la amnistía, para la cual pidió apoyo político.
El viernes pasado, una jueza ecuatoriana dispuso la captura del legislador opositor y los activistas Carlos Figueroa y Fernando Villavicencio, por el delito de injurias en contra del presidente.
Correa fue acusado por Jiménez, Villavicencio y Figueroa de ordenar supuestamente la incursión armada al hospital de la Policía, donde estuvo por algunas horas, en la revuelta del 30 de septiembre de 2010, que dejó varios muertos y heridos.
Al fallar una contrademanda interpuesta por el mandatario, la justicia ecuatoriana condenó a los dos primeros a 18 meses de prisión y al tercero a 180 días de arresto, por lo que son buscados para que cumplan la sentencia.
Horas antes, el presidente ecuatoriano censuró el papel de la Comisión interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que el lunes pasado recomendó medidas cautelares para evitar la captura de Jiménez, quien alega ser un perseguido político.
“La CIDH por ningún lado tiene atribuciones para dictar medidas cautelares, pero si las tuviera, es el colmo que trate de revertir la sentencia ejecutoriada de un país soberano”, dijo Correa al tildar de “espurio” su dictamen.
“No soy una persona rencorosa pero sí apasionada por la verdad e indultar a alguien que se jacta de su maldad, de su delito, que quiere hacer parecer a la víctima como victimario, eso tiene un nombre: impunidad”, dijo Correa a periodistas.
La afirmación la hizo el gobernante, luego que el movimiento indigenista Pachakutik, anunció que buscará este miércoles apoyo político en la Asamblea Nacional para que se otorgue una amnistía a Jiménez, a quien buscan las autoridades.
La dirigencia de la agrupación política, aclaró que no aceptarán un perdón o indulto presidencial “humillante y chantajista, que es peor que la cárcel”, pero si recurrirá a la figura de la amnistía, para la cual pidió apoyo político.
El viernes pasado, una jueza ecuatoriana dispuso la captura del legislador opositor y los activistas Carlos Figueroa y Fernando Villavicencio, por el delito de injurias en contra del presidente.
Correa fue acusado por Jiménez, Villavicencio y Figueroa de ordenar supuestamente la incursión armada al hospital de la Policía, donde estuvo por algunas horas, en la revuelta del 30 de septiembre de 2010, que dejó varios muertos y heridos.
Al fallar una contrademanda interpuesta por el mandatario, la justicia ecuatoriana condenó a los dos primeros a 18 meses de prisión y al tercero a 180 días de arresto, por lo que son buscados para que cumplan la sentencia.
Horas antes, el presidente ecuatoriano censuró el papel de la Comisión interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que el lunes pasado recomendó medidas cautelares para evitar la captura de Jiménez, quien alega ser un perseguido político.
“La CIDH por ningún lado tiene atribuciones para dictar medidas cautelares, pero si las tuviera, es el colmo que trate de revertir la sentencia ejecutoriada de un país soberano”, dijo Correa al tildar de “espurio” su dictamen.




