Nopala de Villagrán, Hidalgo, 9 de abril de 2026. — El cabildo de Nopala de Villagrán sometió a discusión este jueves el convenio de colaboración con el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) del Estado de Hidalgo, instrumento que regirá durante 2026 la operación de los programas de alimentación escolar, atención alimentaria en emergencias, primeros mil días y primera infancia, y atención a personas en situación de vulnerabilidad.
La sesión expuso una grieta estructural: el municipio debe firmar contra reloj un documento de más de 60 hojas, con fecha límite del 14 de abril fijada por la circular 02 del DIF estatal, mientras regidoras y área operativa reconocen que la capacidad real para hacer llegar las dotaciones a las comunidades marginadas está rebasada.
La presidenta municipal Diana Moreno Rea expuso que el convenio opera con recursos del ramo general 33, fondo de aportaciones múltiples en su componente de asistencia social, y que los apoyos se concentrarán en las zonas de alta y muy alta marginación del municipio.
El paquete llega en un contexto financiero complejo para la administración, que arrastra una crisis heredada de dos gestiones morenistas previas marcada por deudas, parque vehicular deteriorado y observaciones de la Auditoría Superior del Estado de Hidalgo.
La regidora Marta abrió la ronda de intervenciones con un cuestionamiento directo a la lógica del convenio. Señaló que la sesión fue convocada un día antes y que no pudo revisar a fondo las más de 60 hojas del expediente.
Pidió que el análisis presupuestal incluyera de manera explícita los gastos que el municipio absorbe para operar el programa —combustible, pago de personal, mantenimiento de vehículos— y no solo los recursos que aporta el DIF estatal.
"Necesito llevar esta retroalimentación al gobierno del estado", planteó la regidora, quien vinculó el reclamo con la situación de las comunidades rurales afectadas por el abandono del corredor carretero Nopala-Huichapan-Polotitlán, donde los vehículos municipales deben circular para entregar las dotaciones.
El planteamiento más sensible de la regidora tocó un punto operativo que rara vez aparece en la discusión pública: el municipio no tiene camionetas acondicionadas para transportar verdura fresca a las localidades de muy alta marginación.
Advirtió que sin vehículos adecuados, los nutrientes no llegan en condiciones óptimas al destino final. Pidió que el gobierno del estado destine una partida específica para equipamiento municipal, bajo el argumento de que los programas alimentarios pierden efectividad cuando el último tramo de la cadena logística recae sobre un parque vehicular deteriorado.
La regidora Yoselín cuestionó el orden procedimental con que se desahogó la incorporación al programa de los primeros mil días y primera infancia.
Señaló que la convocatoria para captar beneficiarios se abrió antes de que existieran reglas de operación publicadas. El área operativa del municipio confirmó la inconsistencia en la misma sesión: las reglas se emitieron el 31 de marzo y se publicaron el 1 de abril, mientras el padrón se trabajaba a la par.
El funcionario responsable reconoció que el proceso se ejecutó "al revés" respecto al orden administrativo ordinario, y precisó que el padrón se aprobó esta misma semana, prácticamente simultáneo a la publicación de los lineamientos.
Sobre la modificación a la cuota de recuperación, el área operativa explicó que la tarifa del desayuno frío se mantuvo en 50 centavos y la del caliente en 80 centavos durante más de una década.
El Congreso del Estado de Hidalgo, al aprobar la Ley de Ingresos vigente, homologó ambas a 2 pesos con 80 centavos por ración, lo que representa un incremento del 200 por ciento.
La regla de operación faculta a los ayuntamientos para fijar una cuota complementaria de hasta 5 pesos por ración, pero el propio funcionario recomendó no ejercer esa atribución y expuso un escenario concreto para sustentar la recomendación: una familia con tres hijos inscritos en comedor escolar pagaría hasta 75 pesos adicionales, cifra equivalente a entre el 25 y el 30 por ciento del salario de un trabajador que percibe alrededor de 250 pesos por jornada en el municipio.
El debate también tocó la aportación municipal al rubro de verduras. El convenio establece que el DIF estatal entrega abarrote y leche, mientras que padres de familia y presidencia municipal comparten el costo de los productos frescos.
El área operativa reconoció que la porción de verdura que actualmente financia el ayuntamiento no alcanza para cubrir todo el mes, situación que se agrava por el costo no desglosado de combustible, depreciación de vehículos y operación del personal de reparto.
Ese diferencial explica, en parte, que el desayuno escolar que llega a las comunidades se ubique en alrededor de 15 pesos por ración, sin que el municipio obtenga margen alguno del esquema.
Esta tensión operativa se suma al antecedente reciente de la crisis de agua potable en Nopala por deuda con la CFE, que ilustra el margen estrecho con el que opera la administración municipal.
La discusión del punto quedó abierta al momento de esta cobertura, sin que se registrara votación final del cabildo. El plazo del 14 de abril fijado por el DIF estatal mantiene la presión sobre la administración de Diana Moreno Rea, que deberá resolver en los próximos días si firma el convenio en los términos propuestos o documenta las reservas planteadas por las regidoras antes de la suscripción definitiva.
















La secretaria de Energía Luz Elena González Escobar detalla los volúmenes de consumo e importación de gas natural en México. Infografía: Rotativo. 

