Falmouth (R.Unido), 11 jun (EFE).- El G7 reĂșne desde hoy a viejos conocidos que, en varios casos, se sientan por primera vez en la "mesa de los mayores": la mitad de los lĂderes del grupo se estrenan al frente de sus delegaciones, pero todos ellos cuentan con amplia experiencia desde la segunda fila.
Si la Ășltima vez que los dirigentes se vieron en persona -en Francia en 2019- las caras nuevas dominaban la foto de familia, en esta ocasiĂłn es el turno de rostros que llevan tiempo tras los bastidores del poder.
Paradigma de este cambio de guardia es el nuevo inquilino de la Casa Blanca, Joe Biden, quien reemplaza al disruptivo Donald Trump, que llegĂł del mundo de los negocios para convertirse directamente en presidente de Estados Unidos.
Frente al salto mortal con doble pirueta y sin red que protagonizĂł Trump, la trayectoria de Biden es la opuesta: senador desde 1973, cuando solo tenĂa 30 años, el ahora presidente ha desempeñado toda una panoplia de cargos en Washington, que desembocaron en la Vicepresidencia bajo el mandato de Barack Obama (2008-2016).
Biden ha crecido entre cumbres, son su hĂĄbitat natural, y su apuesta decidida por el multilateralismo lo convierte en eje de este foro que sigue en busca de una nueva identidad.
DEL NOVATO CONTE AL EXPERIMENTADO DRAGHI
Algo similar al caso estadounidense sucede con Italia, componente de un grupo que también conforman el Reino Unido, Francia, Alemania, Canadå, Japón y la Unión Europea (UE).
El entonces desconocido Giuseppe Conte, un jurista sin vinculaciĂłn polĂtica que fue propuesto como primer ministro por el Movimiento 5 Estrellas, representĂł a su paĂs en Biarritz (Francia) hace dos años.
Pese a sus buenos niveles de aceptaciĂłn ciudadana, la polĂtica italiana hizo honor a su reputaciĂłn de convulsa y despiadada, y lo apeĂł de la jefatura del Gobierno en enero de este año.
ÂżSu sucesor? Otro viejo conocido, el economista Mario Draghi, quien a los mandos del Banco Central Europeo de 2011 a 2019 capeĂł la crisis financiera y condicionĂł en no pocas ocasiones las polĂticas macroeconĂłmicas de los Estados de la UE.
Es de esperar que Draghi, habitual en este tipo de reuniones pese a proceder de las finanzas y no de la polĂtica, encuentre su sitio en una cumbre que tendrĂĄ un amplio espacio para la economĂa y la recuperaciĂłn pospandemia.
NUEVAS SILLAS PARA SUGA Y VON DER LEYEN
Novato tambiĂ©n en un G7 es el japonĂ©s Yoshihide Suga, pero sĂłlo como rostro visible de su delegaciĂłn, pues fue la sempiterna sombra del anterior primer ministro, Shinzo Abe, a lo largo de su Ășltimo mandato (2012-2020).
En su puesto de secretario jefe del Gabinete, el semblante serio de Suga fue una cara familiar en los hogares japoneses, a cargo como estaba de la portavocĂa del Ejecutivo, pero tambiĂ©n secundĂł a Abe en foros multilaterales como este G7 en el que encabeza su delegaciĂłn por primera vez.
Y al frente de la ComisiĂłn Europea (CE) comparecerĂĄ otra figura habitual de las cumbres, pero casi siempre detrĂĄs de su entonces jefa: la alemana Ursula von der Leyen.
FOTO: EFE/EPA/JON ROWLEY.
La presidenta del Ejecutivo comunitario atesora una extensa carrera en los gobiernos conservadores de la canciller alemana, Angela Merkel, quien ya recurriĂł a ella desde que alcanzĂł el poder, en 2005, como ministra de Familia.
Desde entonces, siempre hubo una cartera reservada para Von der Leyen en los gabinetes de Merkel: Familia, Trabajo y finalmente Defensa, donde, de 2013 a 2019, desempeñó su mayor actividad internacional.
Nombrada en diciembre de 2019 como presidenta de la CE, detentarå en Cornualles la silla que era propiedad de Jean-Claude Juncker en la anterior cumbre, pero que éste ni siquiera llegó a ocupar en Biarrtiz al haber sido operado recientemente.
Como presidente del Consejo Europeo tambiĂ©n ha habido un relevo: al polaco Donald Tusk lo reemplaza el belga Charles Michel, quien, este sĂ, ya encabezĂł las misiones de su paĂs cuando era su primer ministro (2014-2019).
En la bahĂa de Carbis, todos estos debutantes compartirĂĄn mesa y mantel con el britĂĄnico Boris Johnson, el francĂ©s Emmanuel Macron, el canadiense Justin Trudeau y la alemana Angela Merkel, habituales ya en estas lides, que celebrarĂĄn a buen seguro recuperar a algunos nombres de la vieja escuela para ahorrarse sobresaltos.
Si la Ășltima vez que los dirigentes se vieron en persona -en Francia en 2019- las caras nuevas dominaban la foto de familia, en esta ocasiĂłn es el turno de rostros que llevan tiempo tras los bastidores del poder.
Paradigma de este cambio de guardia es el nuevo inquilino de la Casa Blanca, Joe Biden, quien reemplaza al disruptivo Donald Trump, que llegĂł del mundo de los negocios para convertirse directamente en presidente de Estados Unidos.
Frente al salto mortal con doble pirueta y sin red que protagonizĂł Trump, la trayectoria de Biden es la opuesta: senador desde 1973, cuando solo tenĂa 30 años, el ahora presidente ha desempeñado toda una panoplia de cargos en Washington, que desembocaron en la Vicepresidencia bajo el mandato de Barack Obama (2008-2016).
Biden ha crecido entre cumbres, son su hĂĄbitat natural, y su apuesta decidida por el multilateralismo lo convierte en eje de este foro que sigue en busca de una nueva identidad.
DEL NOVATO CONTE AL EXPERIMENTADO DRAGHI
Algo similar al caso estadounidense sucede con Italia, componente de un grupo que también conforman el Reino Unido, Francia, Alemania, Canadå, Japón y la Unión Europea (UE).
El entonces desconocido Giuseppe Conte, un jurista sin vinculaciĂłn polĂtica que fue propuesto como primer ministro por el Movimiento 5 Estrellas, representĂł a su paĂs en Biarritz (Francia) hace dos años.
Pese a sus buenos niveles de aceptaciĂłn ciudadana, la polĂtica italiana hizo honor a su reputaciĂłn de convulsa y despiadada, y lo apeĂł de la jefatura del Gobierno en enero de este año.
ÂżSu sucesor? Otro viejo conocido, el economista Mario Draghi, quien a los mandos del Banco Central Europeo de 2011 a 2019 capeĂł la crisis financiera y condicionĂł en no pocas ocasiones las polĂticas macroeconĂłmicas de los Estados de la UE.
Es de esperar que Draghi, habitual en este tipo de reuniones pese a proceder de las finanzas y no de la polĂtica, encuentre su sitio en una cumbre que tendrĂĄ un amplio espacio para la economĂa y la recuperaciĂłn pospandemia.
NUEVAS SILLAS PARA SUGA Y VON DER LEYEN
Novato tambiĂ©n en un G7 es el japonĂ©s Yoshihide Suga, pero sĂłlo como rostro visible de su delegaciĂłn, pues fue la sempiterna sombra del anterior primer ministro, Shinzo Abe, a lo largo de su Ășltimo mandato (2012-2020).
En su puesto de secretario jefe del Gabinete, el semblante serio de Suga fue una cara familiar en los hogares japoneses, a cargo como estaba de la portavocĂa del Ejecutivo, pero tambiĂ©n secundĂł a Abe en foros multilaterales como este G7 en el que encabeza su delegaciĂłn por primera vez.
Y al frente de la ComisiĂłn Europea (CE) comparecerĂĄ otra figura habitual de las cumbres, pero casi siempre detrĂĄs de su entonces jefa: la alemana Ursula von der Leyen.
FOTO: EFE/EPA/JON ROWLEY.
La presidenta del Ejecutivo comunitario atesora una extensa carrera en los gobiernos conservadores de la canciller alemana, Angela Merkel, quien ya recurriĂł a ella desde que alcanzĂł el poder, en 2005, como ministra de Familia.
Desde entonces, siempre hubo una cartera reservada para Von der Leyen en los gabinetes de Merkel: Familia, Trabajo y finalmente Defensa, donde, de 2013 a 2019, desempeñó su mayor actividad internacional.
Nombrada en diciembre de 2019 como presidenta de la CE, detentarå en Cornualles la silla que era propiedad de Jean-Claude Juncker en la anterior cumbre, pero que éste ni siquiera llegó a ocupar en Biarrtiz al haber sido operado recientemente.
Como presidente del Consejo Europeo tambiĂ©n ha habido un relevo: al polaco Donald Tusk lo reemplaza el belga Charles Michel, quien, este sĂ, ya encabezĂł las misiones de su paĂs cuando era su primer ministro (2014-2019).
En la bahĂa de Carbis, todos estos debutantes compartirĂĄn mesa y mantel con el britĂĄnico Boris Johnson, el francĂ©s Emmanuel Macron, el canadiense Justin Trudeau y la alemana Angela Merkel, habituales ya en estas lides, que celebrarĂĄn a buen seguro recuperar a algunos nombres de la vieja escuela para ahorrarse sobresaltos.






