Buenos Aires, 18 Oct (Notimex).- Argentina recibió remesas por mil 78 millones de dólares durante 2013, pero sigue siendo uno de los países latinoamericanos con menor impacto de este tipo de recursos, revelaron informes oficiales.
De acuerdo con datos del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), que depende del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Argentina recibe remesas principalmente de Estados Unidos y Europa.
La crisis económica mundial que estalló en 2008 provocó una caída en el envío de dinero al país sudamericano, con cifras que comenzaron a recuperarse dos años más tarde, cuando registró 886 millones de dólares.
En 2011, las remesas volvieron a aumentar hasta los mil 011 millones de dólares, pero al año siguiente registraron una nueva caída que las llevó a los 991 millones de dólares.
El grave problema es que la inestabilidad del mercado cambiario argentino ha provocado que los receptores de estos recursos pierdan casi 50 por ciento del valor adquisitivo de sus euros o dólares.
Ello se debe a que los fondos que llegan a Argentina por cualquier vía legal, ya sea casa de cambio, bancos o empresas de transferencia de dinero, se “pesifican” en automático.
De esta manera, cada dólar se paga a 8.40 pesos argentinos, el tipo de cambio oficial, pero en el mercado paralelo la divisa alcanza un precio de 14.70 pesos.
Los receptores no tienen otra alternativa que sujetarse al mercado formal, pese a que ha habido reclamos para que, tal y como ocurre en Uruguay, se les permita recibir sus recursos en la moneda extranjera en que se los envían.
A nivel sudamericano, Argentina ocupa el sexto lugar por monto de remesas, después de Colombia, Perú, Ecuador, Brasil y Bolivia, que el año pasado recibieron entre mil 182 millones de dólares y cuatro mil millones de dólares.
Si se le compara con Latinoamérica, Argentina queda muy lejos de los 21 mil millones de dólares que recibe México, o los más de cinco mil millones de dólares que percibe Guatemala.
De acuerdo con datos del Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), que depende del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Argentina recibe remesas principalmente de Estados Unidos y Europa.
La crisis económica mundial que estalló en 2008 provocó una caída en el envío de dinero al país sudamericano, con cifras que comenzaron a recuperarse dos años más tarde, cuando registró 886 millones de dólares.
En 2011, las remesas volvieron a aumentar hasta los mil 011 millones de dólares, pero al año siguiente registraron una nueva caída que las llevó a los 991 millones de dólares.
El grave problema es que la inestabilidad del mercado cambiario argentino ha provocado que los receptores de estos recursos pierdan casi 50 por ciento del valor adquisitivo de sus euros o dólares.
Ello se debe a que los fondos que llegan a Argentina por cualquier vía legal, ya sea casa de cambio, bancos o empresas de transferencia de dinero, se “pesifican” en automático.
De esta manera, cada dólar se paga a 8.40 pesos argentinos, el tipo de cambio oficial, pero en el mercado paralelo la divisa alcanza un precio de 14.70 pesos.
Los receptores no tienen otra alternativa que sujetarse al mercado formal, pese a que ha habido reclamos para que, tal y como ocurre en Uruguay, se les permita recibir sus recursos en la moneda extranjera en que se los envían.
A nivel sudamericano, Argentina ocupa el sexto lugar por monto de remesas, después de Colombia, Perú, Ecuador, Brasil y Bolivia, que el año pasado recibieron entre mil 182 millones de dólares y cuatro mil millones de dólares.
Si se le compara con Latinoamérica, Argentina queda muy lejos de los 21 mil millones de dólares que recibe México, o los más de cinco mil millones de dólares que percibe Guatemala.






