Monterrey, 14 de abril de 2026. —Tres días después del 4-1 en el Volcán, los números fríos dicen que Chivas sigue siendo líder del Clausura 2026 con 31 puntos y que Tigres apenas alcanzó el sexto puesto con 20. Pero la lectura del partido deja un saldo menos cómodo para el Rebaño: los tres goles que recibió Nahuel Guzmán no nacieron de jugadas brillantes del rival, sino de errores propios en la salida.
El robo de Ángel Correa a Luis Romo al minuto 16, la pérdida en medio campo al inicio del complemento y la desatención defensiva que dejó solo a Correa en el área para el 3-1 son un mismo patrón.
Lo que se rompió en el Estadio Universitario no fue un partido: fue la forma en que Gabriel Milito pretendía llegar a la Liguilla.
El equipo del argentino había construido el liderato sobre una idea clara: presión alta, salida limpia desde el fondo y una delantera sostenida por Armando "Hormiga" González como referencia.
El sistema funcionó mientras los rivales dejaron jugar. En el Volcán, Tigres decidió lo contrario: acosar a Romo, cerrar los carriles interiores y obligar a los centrales Diego Campillo y Bryan González a resolver bajo presión.
Resolvieron mal. Dos goles nacieron directamente de ahí. Cuando el plan A del Rebaño no se puede ejecutar, el equipo se queda sin plan B.
La dependencia de la Hormiga es el verdadero problema
Armando González llegó al Volcán con cinco partidos consecutivos anotando y 12 goles en el torneo, empatado como líder de goleo con Joao Pedro Geraldino del Toluca.
En Monterrey no marcó. Tampoco generó. Y sin sus goles, el ataque rojiblanco careció de un segundo tirador confiable. Roberto Alvarado dispersó esfuerzo sin definición clara, Efraín Álvarez tuvo un disparo que quedó en manos de Guzmán, y Daniel Aguirre —quien anotó el único gol visitante con una volea soberbia— fue sustituido al 63 porque el esquema exigía meter otro atacante.
Milito terminó el partido con Ricardo Marín, Santiago Sandoval y Hugo Camberos dentro de la cancha, una lectura de urgencia que confirma lo que la Liga MX venía susurrando desde la Jornada 10: este Chivas es su delantero goleador y lo demás es sostén.
El dato estadístico refuerza la lectura. De los 12 goles de González en el torneo, el Rebaño se llevó puntos en todos los partidos donde el mexicano anotó.
En los tres encuentros donde el delantero no pudo marcar, Chivas acumula dos derrotas y un empate. La correlación no es coincidencia: es estructura.
El récord que se fue y lo que sigue
La derrota también enterró un objetivo colateral que la directiva manejaba con discreción. Chivas llegó al Volcán con la posibilidad matemática de superar las 42 unidades que Cruz Azul impuso como marca de puntos para un torneo corto en la Liga MX.
Para alcanzarlo, necesitaba ganar las cuatro jornadas restantes. Con la caída ante Tigres esa opción se esfumó y con ella el relato de Fase Regular histórica que el entorno venía construyendo.
Queda la Liguilla, donde el formato de eliminación directa equilibra a los ocho clasificados y donde el liderato de tabla pesa menos que la forma con que se llega. El Rebaño llegará primero, pero no llegará igual.
Tigres, la otra lectura
Del lado felino, la lectura es distinta pero igual de reveladora. El equipo de Guido Pizarro venía de tres jornadas sin ganar y entró al Volcán con el agua al cuello. Correa llevaba ocho partidos sin gol ni asistencia. Juan Brunetta, cuatro sin anotar.
El par resolvió la noche con un gol y dos asistencias del argentino campeón del mundo, y un doblete del ex Godoy Cruz que incluyó la definición del 1-0 tras el robo y la sentencia del 4-1 con un derechazo a primer poste.
Tigres recuperó zona de Liguilla, encadenó su octavo partido consecutivo sin perder ante Chivas en casa y —más importante— recuperó la sensación de que cuando sus dos referentes ofensivos aparecen, el equipo compite con cualquiera. La siguiente fecha dirá si fue un arranque o un espejismo: visitan a Necaxa el próximo fin de semana.
¿Qué debe ajustar Milito antes de la Liguilla?
Con tres jornadas por disputarse —Puebla, León y Atlas—, Chivas tiene margen para ordenar la casa antes de la fase final. El ajuste urgente pasa por dos frentes: reducir la presión sobre Luis Romo como único salidor del medio, compartiendo esa responsabilidad con César Araújo en doble pivote; y encontrar un segundo atacante con volumen de gol que descargue a González.
Hugo Camberos y Ricardo Marín asoman como opciones, pero ninguno ha sostenido rol titular en el Clausura 2026. El tiempo apremia: el formato de Liguilla no perdona equipos de un solo argumento.
Lo que Tigres hizo en el Volcán lo intentarán también Cruz Azul, Pachuca, Toluca y los Pumas de Efraín Juárez si el cruce los lleva. La derrota en Monterrey no fue un accidente de Jornada 14; fue una advertencia.
















La delegación queretana incluyó también a Lilia Valenzuela, Esteban Álvarez, Ricardo Sambrano y Luciano Estrada en distintas categorías.
Luchadores queretanos ganan cinco medallas en Campeonato Panamericano de Luchas Asociadas U17 celebrado en Panamá. 

