Ciudad de México, 6 de agosto de 2026.- El Gobierno de México tomará en cuenta las 10 primeras conclusiones preliminares del Comité de Científicos y Especialistas para el Análisis de Explotación de Gas Natural No Convencional, con el objetivo de reducir la importación de gas desde Estados Unidos, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su conferencia matutina.
"¿Qué objetivo tiene esto? No depender tanto del exterior", señaló Sheinbaum, al precisar que, con o sin extracción de gas no convencional, México seguiría importando desde Estados Unidos, por lo que la meta es disminuir esa dependencia. La mandataria subrayó que la búsqueda de soberanía energética no es una política exclusiva de México, sino una tendencia de todos los países.
Entre las conclusiones presentadas, el Comité recomendó prohibir las actividades de extracción de gas no convencional en la región de la cuenca Tampico-Misantla, por criterios de protección social, biodiversidad y densidad demográfica.
En cambio, se recomienda evaluar la viabilidad del desarrollo de esos yacimientos únicamente en las cuencas Sabinas-Burro-Picachos, en Coahuila y Nuevo León, y Burgos, en la zona noreste de Tamaulipas.
Como primera medida, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua realizará pozos de exploración para verificar si en el subsuelo de esas cuencas existe agua salada y gas no convencional —condición que el propio Comité establece como requisito previo a cualquier actividad de aprovechamiento.
La doctora Alma América Porres Luna, experta en exploración y producción de hidrocarburos, detalló que México consume actualmente 9.1 miles de millones de pies cúbicos diarios de gas natural, de los cuales el 70 por ciento se destina a generación eléctrica. El país importa el 75 por ciento del gas que consume, y el 93 por ciento de esas importaciones proviene de yacimientos no convencionales de Estados Unidos.
Las primeras 10 conclusiones del Comité establecen, además de la prohibición en Tampico-Misantla, las siguientes líneas de acción: incorporar fuentes renovables de energía eléctrica de manera acelerada; implementar programas de eficiencia energética a nivel nacional; incrementar la producción nacional de gas convencional y eliminar la quema del gas asociado a la extracción de petróleo; confirmar reservas en yacimientos no convencionales mediante estudios y perforación de pozos; implementar las mejores prácticas en el manejo de subproductos y protección ambiental; realizar consultas previas, libres e informadas con las comunidades de las zonas de influencia antes de iniciar cualquier actividad; incentivar la proveeduría local para fomentar el empleo regional; y establecer un monitoreo científico externo e independiente para verificar la integridad de los acuíferos, el balance hídrico, la actividad sísmica y la protección de los ecosistemas.
La investigadora Ana Paulina Gómora Figueroa, de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, explicó que el análisis consideró aspectos medioambientales, sociales, económicos y de potencial de hidrocarburos.
El investigador José Antonio Hernández Espriú precisó que cualquier aprovechamiento futuro de yacimientos estaría sujeto a condicionantes en materia de consulta a comunidades, preservación de acuíferos, uso exclusivo de agua salada profunda —nunca agua superficial ni subterránea— y prohibición de químicos altamente tóxicos.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, indicó que el Comité, integrado por 54 científicos, tecnólogos y humanistas, mantendrá un seguimiento constante sobre las recomendaciones emitidas e incorporará nuevas evidencias en colaboración con las dependencias involucradas, con el objetivo de contribuir a un desarrollo energético sustentable y soberano.
El Comité fue instalado en abril pasado, cuando Sheinbaum presentó la estrategia para fortalecer la soberanía energética del país y convocó a un grupo interdisciplinario para evaluar la viabilidad técnica y ambiental de la explotación de gas no convencional. Como parte de esa misma estrategia, el gobierno anunció en mayo un plan de gasoductos por 140 mil millones de pesos para ampliar la infraestructura de transporte del recurso.




