Monterrey, 27 Jun 15 (Notimex).- La preparación de un platillo de machacado se realiza en cuestión de minutos, sin embargo, su elaboración, a base de carne seca de res, es un proceso de días en los que se trabaja para la delicia de paladares en el noreste de México y de quienes visitan Nuevo León.
En “El Mero Blanquillo”, establecimiento líder en la elaboración y comercialización de carne seca en la región citrícola de Nuevo León, su propietario, Fernando García Sáenz, explicó a Notimex, el proceso para preparar de forma manual la famosa machaca, emblema gastronómico de la entidad.
A menos de 60 kilómetros al sur de Monterrey, el sitio y parador obligado de quien transita por el kilómetro 214 de la Carretera Nacional que conecta Monterrey y Ciudad Victoria, capitales de Nuevo León y Tamaulipas, respectivamente, es Congregación Calles, del municipio de Montemorelos, donde con esmero se prepara la carne seca.
En este sitio, la pulpa negra, 100 por ciento de res, es la utilizada para elaborar el machacado, en cortes de un centímetro de grosor; todo proveniente de ranchos ganaderos de Chihuahua y desde luego, Nuevo León.
“El Mero Blanquillo elabora la mejor carne seca, un producto manjar de aquí del estado de Nuevo León, en cualquier parte de la República conocen lo que es la machaca, de aquí mero sale la carne seca para ese platillo”, resaltó.
“El proceso comienza de lunes a sábado, alrededor de una tonelada por semana lo que hacemos, se tasajea la carne, se quita la grasa, se sala, se pone en el cuarto caliente –de secado-, donde pasará alrededor de 30 horas, lapso en el que se debe restirar la carne en dos ocasiones”, explicó.
Dentro de este proceso, “darle vueltas, que se esté acomodando donde más le dé calor –a una temperatura de 65 grados- y que pueda secarse toda la grasa, es lo que le da mayor calidad, el mejor sabor, la mejor textura, una carne que no haces eso, no huele igual, no sabe igual, es diferente”, apuntó.
“Después se machaca, se deja que se repose la carne, después comenzamos a machacar a darle su punto, le vuelves a prender –en el cuarto de secado- cinco o seis horas y empacamos”, dijo el propietario y fundador de “El Mero Blanquillo”.
“La carne seca, lo mejor es que la seques al sol, pero en el sol en tres días tienes carne ya empacada y te ahorras 30 o 40 pesos, a como están los costos del gas, de la luz”, mencionó García Sáenz.
El eliminar el proceso artesanal de secado al sol de la carne, evita además el polvo ambiental y que entre en contacto con las queresas, huevecillos de las moscas que contaminan el producto, comentó.
Ya elaborada la carne seca, está lista para cocinarse y preparar el clásico machacado con huevo; simplemente poner al fuego un sartén, un poco de aceite y freír la carne y revolver unos cuantos minutos y listo para servirse; habitualmente en el desayuno.
Si se quiere variar la preparación, también se puede degustar este producto típico de Nuevo León al estilo “atropellado”, y guisarlo con una salsa previamente elaborada al molcajete, señaló Onésimo Hernández, cocinero de “El Gran Principal”, un famoso y típico restaurant de Montemorelos.
El machacado también puede cocinarse “a la mexicana”, con huevo, pero añadiendo chile verde, tomate y cebolla, también uno de los estilos predilectos de los consumidores.
Todo esto sin faltar frijoles, tortillas de harina o unas gorditas de maíz con manteca de res, con su respectiva salsa de chile piquín, que son un manjar para los comensales.
“El machacado es muy sabroso, lo más pedido de la región, la gente viene de diferentes partes a comer machacado o a la carne zaraza a la parrilla, que es más de rancho”, comentó el cocinero nuevoleonés.
La carne seca, elaborada sólo con sal o chile de árbol, también puede consumirse como un delicioso aperitivo, con limón y una salsa picante como entremés a un platillo fuerte o acompañada de una cerveza bien fría, otra de las bebidas tradicionales en el noreste de México.
En “El Mero Blanquillo”, establecimiento líder en la elaboración y comercialización de carne seca en la región citrícola de Nuevo León, su propietario, Fernando García Sáenz, explicó a Notimex, el proceso para preparar de forma manual la famosa machaca, emblema gastronómico de la entidad.
A menos de 60 kilómetros al sur de Monterrey, el sitio y parador obligado de quien transita por el kilómetro 214 de la Carretera Nacional que conecta Monterrey y Ciudad Victoria, capitales de Nuevo León y Tamaulipas, respectivamente, es Congregación Calles, del municipio de Montemorelos, donde con esmero se prepara la carne seca.
En este sitio, la pulpa negra, 100 por ciento de res, es la utilizada para elaborar el machacado, en cortes de un centímetro de grosor; todo proveniente de ranchos ganaderos de Chihuahua y desde luego, Nuevo León.
“El Mero Blanquillo elabora la mejor carne seca, un producto manjar de aquí del estado de Nuevo León, en cualquier parte de la República conocen lo que es la machaca, de aquí mero sale la carne seca para ese platillo”, resaltó.
“El proceso comienza de lunes a sábado, alrededor de una tonelada por semana lo que hacemos, se tasajea la carne, se quita la grasa, se sala, se pone en el cuarto caliente –de secado-, donde pasará alrededor de 30 horas, lapso en el que se debe restirar la carne en dos ocasiones”, explicó.
Dentro de este proceso, “darle vueltas, que se esté acomodando donde más le dé calor –a una temperatura de 65 grados- y que pueda secarse toda la grasa, es lo que le da mayor calidad, el mejor sabor, la mejor textura, una carne que no haces eso, no huele igual, no sabe igual, es diferente”, apuntó.
“Después se machaca, se deja que se repose la carne, después comenzamos a machacar a darle su punto, le vuelves a prender –en el cuarto de secado- cinco o seis horas y empacamos”, dijo el propietario y fundador de “El Mero Blanquillo”.
“La carne seca, lo mejor es que la seques al sol, pero en el sol en tres días tienes carne ya empacada y te ahorras 30 o 40 pesos, a como están los costos del gas, de la luz”, mencionó García Sáenz.
El eliminar el proceso artesanal de secado al sol de la carne, evita además el polvo ambiental y que entre en contacto con las queresas, huevecillos de las moscas que contaminan el producto, comentó.
Ya elaborada la carne seca, está lista para cocinarse y preparar el clásico machacado con huevo; simplemente poner al fuego un sartén, un poco de aceite y freír la carne y revolver unos cuantos minutos y listo para servirse; habitualmente en el desayuno.
Si se quiere variar la preparación, también se puede degustar este producto típico de Nuevo León al estilo “atropellado”, y guisarlo con una salsa previamente elaborada al molcajete, señaló Onésimo Hernández, cocinero de “El Gran Principal”, un famoso y típico restaurant de Montemorelos.
El machacado también puede cocinarse “a la mexicana”, con huevo, pero añadiendo chile verde, tomate y cebolla, también uno de los estilos predilectos de los consumidores.
Todo esto sin faltar frijoles, tortillas de harina o unas gorditas de maíz con manteca de res, con su respectiva salsa de chile piquín, que son un manjar para los comensales.
“El machacado es muy sabroso, lo más pedido de la región, la gente viene de diferentes partes a comer machacado o a la carne zaraza a la parrilla, que es más de rancho”, comentó el cocinero nuevoleonés.
La carne seca, elaborada sólo con sal o chile de árbol, también puede consumirse como un delicioso aperitivo, con limón y una salsa picante como entremés a un platillo fuerte o acompañada de una cerveza bien fría, otra de las bebidas tradicionales en el noreste de México.






