Buenos Aires, 6 May (Notimex).- La huelga de choferes de camiones de larga distancia que comenzó el jueves pasado en Argentina y que mantiene varados a cien mil pasajeros se agravó hoy luego de que fracasaran las negociaciones con el gobierno.
"Lamentablemente el conflicto sigue", advirtió Mario Verdaguer, dirigente de la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi), luego de una reunión de más de seis horas con el ministro del Trabajo, Carlos Tomada.
El paro comenzó el pasado jueves, cuando trabajadores sindicalizados y miembros de la Unión de Tranviarios Automotor reclamaron aumentos salariales del 23 por ciento.
Aunque el gobierno accedió al incremento solicitado, las cámaras empresariales del sector se resistieron, por lo que la medida de fuerza continuó, dejando varadas a cien mil personas que no pudieron viajar en los últimos cinco días.
Verdaguer responsabilizó de la situación al gobierno, ya que "nosotros estamos pidiendo auxilio económico bajo cualquier nombre que ellos quieran, si esto es subsidio o no, llámenlo como quieran".
Agregó que las autoridades se niegan a erogar los 18 millones de dólares que se requieren para enfrentar la situación laboral de los trabajadores y que no implica solamente aumentos salariales.
El dirigente explicó que esos recursos no se pueden obtener con incrementos en las tarifas, ya que serían impagables para los pasajeros, por lo cual lo más probable es que en los próximos días tengan que despedir a seis mil trabajadores.
El gobierno, en tanto, ya advirtió que no haría más reuniones y que obligará tanto a las cámaras como a los trabajadores a reanudar el servicio porque de lo contrario se harán acreedores a millonarias multas.
"Lamentablemente el conflicto sigue", advirtió Mario Verdaguer, dirigente de la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi), luego de una reunión de más de seis horas con el ministro del Trabajo, Carlos Tomada.
El paro comenzó el pasado jueves, cuando trabajadores sindicalizados y miembros de la Unión de Tranviarios Automotor reclamaron aumentos salariales del 23 por ciento.
Aunque el gobierno accedió al incremento solicitado, las cámaras empresariales del sector se resistieron, por lo que la medida de fuerza continuó, dejando varadas a cien mil personas que no pudieron viajar en los últimos cinco días.
Verdaguer responsabilizó de la situación al gobierno, ya que "nosotros estamos pidiendo auxilio económico bajo cualquier nombre que ellos quieran, si esto es subsidio o no, llámenlo como quieran".
Agregó que las autoridades se niegan a erogar los 18 millones de dólares que se requieren para enfrentar la situación laboral de los trabajadores y que no implica solamente aumentos salariales.
El dirigente explicó que esos recursos no se pueden obtener con incrementos en las tarifas, ya que serían impagables para los pasajeros, por lo cual lo más probable es que en los próximos días tengan que despedir a seis mil trabajadores.
El gobierno, en tanto, ya advirtió que no haría más reuniones y que obligará tanto a las cámaras como a los trabajadores a reanudar el servicio porque de lo contrario se harán acreedores a millonarias multas.

















