México, 29 de julio de 2026.- El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) liberó el lunes 28 de julio las primeras 2.5 millones de moscas estériles producidas en territorio nacional para combatir al gusano barrenador del ganado en Chihuahua, la entidad con mayor número de casos activos del país.
Los insectos se distinguen a simple vista: las pupas fueron teñidas con un colorante verde antes de su liberación, de modo que al emerger cada mosca queda impregnada con ese tono, lo que permite diferenciarla de las silvestres durante los monitoreos de campo.
La dispersión inició a las 6:00 horas mediante aproximadamente 30 cámaras de liberación instaladas en puntos estratégicos del sur y centro del estado, comenzando en el municipio de Coronado, que concentra el mayor número de casos confirmados en Chihuahua.
Durante al menos dos semanas, se liberarán 2.5 millones de insectos cada dos días, de acuerdo con el Senasica.
Por qué no debes matarla
Productores ganaderos y autoridades sanitarias difundieron en redes sociales el mensaje: "Si ves una mosca verde, no la mates." El llamado no es caprichoso.
Estas moscas son machos esterilizados mediante rayos gamma o X en la planta especializada de Metapa de Domínguez, Chiapas, y no pueden reproducirse bajo ninguna circunstancia. Matarlas o fumigarlas reduce directamente la efectividad de la estrategia oficial, que depende de que los machos estériles superen en número a los silvestres fértiles.
Cómo funciona la trampa reproductiva
La técnica se basa en una característica biológica de la mosca Cochliomyia hominivorax que la hace especialmente vulnerable a este método: las hembras de esta especie son monógamas y solo se aparean una vez en toda su vida. Ese rasgo convierte cada apareamiento en un evento decisivo e irrepetible.
El mecanismo opera en cinco pasos. Primero, se crían millones de machos de la misma especie en laboratorio. Segundo, se esterilizan con rayos gamma o X, lo que los deja completamente incapaces de fecundar sin alterar su comportamiento ni su capacidad de apareamiento.
Tercero, se liberan en campo en una proporción mínima de diez machos estériles por cada mosca silvestre presente en la zona. Cuarto, esos machos compiten con los fértiles silvestres para aparearse con las hembras. Quinto, cuando una hembra silvestre se aparea con un macho estéril —lo que ocurre con alta probabilidad cuando los estériles superan ampliamente en número a los fértiles—, ese apareamiento no produce descendencia.
Como la hembra no volverá a aparearse, queda fuera del ciclo reproductivo para siempre.
El resultado es que, generación tras generación, la población de moscas silvestres fértiles se reduce hasta colapsar. No se aplica veneno, no se afecta el ecosistema circundante y no existe posibilidad de que la plaga desarrolle resistencia química, porque el método no depende de ninguna sustancia: depende de la propia biología del insecto.
Si la especie se aparease múltiples veces, la técnica perdería gran parte de su eficacia, porque aunque un apareamiento resultara estéril, la hembra podría tener descendencia en el siguiente.
Con la Cochliomyia hominivorax, eso no es posible: un apareamiento estéril equivale a que esa hembra no deje descendientes.
Las moscas estériles no representan riesgo alguno para personas, animales domésticos ni cultivos.
No depositan huevos, no infestan heridas y no transmiten enfermedades. La única diferencia visible frente a una mosca silvestre es el colorante verde que llevan en el cuerpo.
El contexto: una plaga que regresó después de 33 años
El gusano barrenador del ganado, cuya larva es producida por la mosca Cochliomyia hominivorax, fue erradicado de México en 1991 gracias precisamente a esta misma técnica del insecto estéril.
La plaga reapareció en noviembre de 2024 en Chiapas y se ha extendido desde entonces a múltiples entidades. En Chihuahua se reportan 18 casos activos distribuidos en 12 municipios, según el Consejo Estatal Agropecuario de Chihuahua (CEACh).
En Querétaro, la plaga fue registrada en notas previas de Rotativo sobre el avance en la Sierra Gorda a partir de marzo de 2026. El primer caso confirmado en El Marqués involucró a un perro en la comunidad de Los Pocitos en abril de este año, lo que ubicó al municipio dentro del mapa del brote estatal.
Cómo opera el programa
Las pupas se producen en la planta de Metapa de Domínguez, Chiapas, que reactivó operaciones en junio de 2026 con una inversión conjunta de México y Estados Unidos.
El primer ciclo de producción y esterilización se completó el 24 de julio. Los insectos fueron transportados en condiciones de refrigeración hasta Chihuahua, donde permanecieron en reposo hasta el momento de su liberación.
Al colocarlos en las cámaras de dispersión y exponerlos a la temperatura ambiente, los insectos despiertan y se dispersan gradualmente hacia la zona de cobertura.
El colorante verde les fue aplicado durante la fase de pupa, antes de que emergieran como adultos, de modo que la marca es permanente y no puede confundirse con una mosca común.
Impacto en exportaciones
Néstor Baeza Corral, presidente del CEACh, señaló que la liberación de moscas estériles es clave no solo para frenar la plaga, sino para reactivar la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos, suspendida por las restricciones sanitarias derivadas del brote.
La frontera norte mantiene controles reforzados ante la presencia activa del parásito en suelo mexicano.
El 28 de julio, la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, sostuvo una reunión con el embajador estadounidense Ronald D. Johnson para revisar los avances de la estrategia y el plan de reapertura gradual de los puertos fronterizos para el comercio de ganado mexicano.
En esa reunión, la dependencia reportó la instalación de 578 mil 585 trampas artesanales en zonas estratégicas del país, mediante las cuales se han capturado más de 12 millones de moscas, y la dispersión previa de 106 millones 128 mil insectos estériles entre el 28 de junio y el 4 de julio.
Cómo distinguirla
La mosca estéril del gusano barrenador es un insecto de tamaño medio, similar en apariencia a otras especies de la familia Calliphoridae.
Su característica de identificación en el programa actual es el colorante verde que lleva en el cuerpo al emerger de la pupa. A diferencia de la mosca común de casa, la Cochliomyia hominivorax silvestre —la que sí representa un riesgo— presenta un cuerpo con tonos metálicos azul-verdosos y tres bandas oscuras en el tórax, aunque su distinción a simple vista no es sencilla para quienes no son especialistas.
En la práctica, si una mosca tiene un tinte verde visible y fue vista en una zona donde el programa está activo, la recomendación de las autoridades es no intervenirla.
El mensaje oficial de ganaderos y Senasica resume el principio: "Si la ves, déjala vivir."




