Retirar material de ríos eleva su capacidad en Querétaro

En ocasiones el agua rebasa dos o tres veces la capacidad natural de los cauces; las presas del estado están en promedio al 50%.

Gerardo Sinecio Rios, delegado de Conagua en Querétaro, habla ante un micrófono en un evento con autoridades municipales

Las presas de Querétaro están en promedio al 50% de su capacidad, informó Gerardo Sinecio Rios, delegado de Conagua en el estado.

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San Juan del Río, 13 de octubre de 2026.- El agua que llega a un municipio no depende solo de que llueva, sino de cuánta puede desfogar el cauce por el que corre, explicó Gerardo Sinecio Rios, delegado de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Querétaro, quien señaló que en ocasiones los caudales naturales son rebasados dos o tres veces por el agua que pasa por ellos.

Retirar el material de los ríos aumenta esa capacidad de conducción. El delegado precisó que no se trata de un desazolve como tal, sino de una limpieza que Conagua en Querétaro coordina con los municipios para que el retiro de material sea constante.


Las presas del estado se encuentran, en promedio, al 50% de su capacidad. Una presa llena o con holgura no determina por sí sola si habrá inundaciones: el delegado recordó casos de zonas anegadas con presas vacías, entre ellos el de la presa Centenario, en Tequisquiapan, donde en ocasiones hay inundación sin que llueva en el municipio, por los escurrimientos.

En la región hidrológica Lerma-Santiago, que en Querétaro abarca la zona metropolitana (ciudad de Querétaro, El Marqués y Corregidora), el llenado promedio ronda el 80%, porque los cuerpos de almacenamiento son más pequeños. En la región del Pánuco, con vasos de mayor capacidad, hay más holgura.

Una de las presas del estado, que está al 100%, no representa un riesgo importante para la población. Es una obra de libre vertedor: al llenarse desfoga de forma natural, sin operación de Conagua.

Para la zona centro, el pronóstico de lluvias apunta a precipitación baja, con cielos mayormente nublados e intervalos despejados. La mayor probabilidad de lluvia en esa zona es el 15 de octubre; en la zona serrana se prevén días lluviosos el 13 y el 15. El delegado indicó que no se esperan lluvias fuertes ni nada alarmante, y que Conagua mantiene una vigilancia continua de los pronósticos.

Para la temporada 2026-2027 están pronosticados 56 frentes fríos y hasta ahora se han observado dos. El pronóstico no se ha cumplido en los últimos dos meses, pero el delegado pidió mantener la atención: además de las precipitaciones que pueden dañar infraestructura, hay que cuidar la salud de la población, por lo que los municipios deben contar con albergues para proteger del frío a las personas en situación de vulnerabilidad. Lo único que se puede hacer, dijo, es prevenir.

Conagua trabaja con el ayuntamiento y le hace recomendaciones constantes, entre ellas la limpieza de materiales o residuos en los cuerpos de agua. Además cuenta con un sistema con el que monitorea y avisa al municipio de cualquier escurrimiento o precipitación, para que tenga un tiempo de respuesta adecuado.