Caso de los 10 funcionarios de Sinaloa, fuera de la mesa bilateral: Sheinbaum

La presidenta señaló que el tema de las solicitudes de extradición seguirá por la vía de las pruebas que México pidió a Washington.

La presidenta Claudia Sheinbaum habla sobre el caso de los funcionarios de Sinaloa durante su conferencia en Palacio Nacional.

Claudia Sheinbaum aclaró que el caso de los funcionarios de Sinaloa no entrará en la reunión bilateral de seguridad con Estados Unidos.

Getting your Trinity Audio player ready...

Ciudad de México, 12 de junio de 2026.- El caso de los 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa cuya detención solicitó el Departamento de Justicia de Estados Unidos no formará parte de la reunión bilateral de seguridad entre ambos países, aclaró la presidenta Claudia Sheinbaum.

La mandataria respondió a una pregunta sobre la agenda del encuentro entre el Gabinete de Seguridad mexicano y la representación estadounidense.


El expediente, dijo, corre por una vía distinta a esa mesa: la de las pruebas que México pidió a Washington para resolver las solicitudes de extradición, y en las que el país seguirá insistiendo.

¿Se hablará del caso Rocha Moya en la reunión México-Estados Unidos?

No en esa reunión. Sheinbaum separó los dos carriles: el diplomático-judicial, que avanza con el intercambio de información, y el de la cooperación operativa, que es el que ocupará la mesa.

La FGR ya había condicionado cualquier detención a que Estados Unidos remitiera los elementos del caso, postura que la presidenta sostuvo desde que exigió pruebas "contundentes e irrefutables".

¿Quiénes son los funcionarios y de qué se les acusa?

La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York presentó a finales de abril cargos por narcotráfico y posesión de armas contra diez funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, y solicitó su detención con fines de extradición.

El caso Rocha Moya alcanza al gobernador con licencia del estado y al alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez, además de mandos policiales y exsecretarios; varios de los señalados militan en Morena.

Dos de ellos, los antiguos responsables de Seguridad y Finanzas estatales, ya se entregaron a las autoridades estadounidenses.

El Gobierno mexicano ha insistido en que los procesos de extradición son confidenciales conforme a los tratados vigentes.

Mientras tanto, la reunión de seguridad se concentrará en cooperación fronteriza, combate al crimen organizado transnacional y finanzas ilícitas, sin que el expediente sinaloense entre formalmente a la conversación.