Colima, 8 de julio de 2026.- La Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad de Colima informó la desarticulación de la célula criminal Jalipa, identificada como parte del Cártel Jalisco Nueva Generación, tras un operativo coordinado en el puerto de Manzanillo que dejó seis presuntos sicarios detenidos y armamento asegurado.
La estructura era señalada por las autoridades como un grupo generador de violencia en la entidad, y su desmantelamiento representa, según el comunicado oficial, un debilitamiento directo de la capacidad operativa del cártel en la zona portuaria, donde la federación mantiene un despliegue federal con más de 4 mil 400 elementos.
El resultado no fue inmediato: días antes de las capturas, integrantes de la célula lograron escapar de un primer despliegue de las fuerzas de seguridad. La vigilancia permanente sobre sus movimientos permitió localizarlos de nuevo y concretar las detenciones en dos intervenciones distintas dentro del puerto, con participación de la Secretaría de Marina, la Policía Estatal, la Fiscalía General de la República y la Fiscalía General del Estado.

En la primera acción fueron detenidos Pedro "N", de 38 años, y Diego "N", de 29, puestos a disposición de la fiscalía estatal con sede en Manzanillo por su presunta responsabilidad en homicidio en grado de tentativa y violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos; se les aseguraron una pistola calibre 9 milímetros y un revólver calibre .380.
La segunda intervención derivó en la captura de Carlos Alberto "N", de 22 años, y Efrén Alejandro "N", de 20, ambos originarios de Guadalajara, así como de Aylín Viridiana "N", de 19, y Jesús Osvaldo "N", de 22. La información de inteligencia los vincula con múltiples hechos de violencia en Colima, disputada por las organizaciones que se reacomodaron tras la caída del Mencho.
Los seis detenidos quedaron a disposición de las autoridades competentes y, con fundamento en el artículo 13 del Código Nacional de Procedimientos Penales, se presumen inocentes hasta que exista una sentencia condenatoria en su contra.




