Ciudad de México, 17 de junio de 2026.- La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, rechazó que se justifique o se celebre la violencia luego de la agresión que sufrió junto con su equipo durante un operativo en la Zona Rosa, y advirtió que normalizar esos ataques deriva en un problema moral, no solo político.
“Hoy parece que ‘algunos’ creen que la violencia deja de ser violencia dependiendo de quién las reciba. Ese nivel de polarización ya es un absurdo”, escribió la funcionaria en sus redes sociales. En el mismo mensaje sostuvo: “Si somos incapaces de condenar un golpe solo, porque la víctima no piensa como nosotros, entonces el problema ya no es político, es moral”.
La alcaldesa presentó denuncias ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México por las agresiones. El ataque ocurrió la noche del 16 de junio, cuando personal de la demarcación llegó a la calle Génova para un recorrido de supervisión de establecimientos.
Rojo de la Vega relató que acudió al lugar con un grupo de alrededor de 12 personas y que el ataque comenzó a los pocos minutos de su arribo, con palos, vidrios y armas blancas, además del robo de teléfonos celulares. Señaló que varios de sus colaboradores resultaron lesionados y que ella recibió un golpe en el rostro.
La funcionaria cuestionó que su denuncia pública derivara en reacciones que minimizan lo ocurrido. “Hoy normalizan y hasta celebran la agresión contra alguien por hacer su trabajo, ¿qué le espera a la ciudadanía?”, planteó.
¿Qué ocurrió en el operativo de la Zona Rosa?
El recorrido formaba parte de los dispositivos nocturnos que la alcaldía intensificó en la zona por la afluencia de visitantes vinculada al Mundial 2026. La intervención buscaba notificar irregularidades relacionadas con la ocupación del espacio público y derivó en una confrontación con comerciantes.
La alcaldesa atribuyó la agresión a personas vinculadas con la diputada local de Morena y lideresa del comercio en la zona, Diana Sánchez Barrios, y anunció que las denuncias se dirigirían contra los presuntos responsables. La acusación no ha sido judicializada.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana ofreció una versión distinta: describió el hecho como una riña entre personal de la alcaldía y comerciantes, con un saldo de seis policías capitalinos lesionados. Rojo de la Vega rechazó esa lectura y afirmó que se trató de “una agresión coordinada de personas que están cobijadas por la impunidad contra funcionarios públicos que estamos haciendo nuestro trabajo”.
La alcaldía Cuauhtémoc ha enfrentado otros episodios recientes que pusieron a la administración bajo presión pública, entre ellos el colapso de un edificio en demolición sobre la calzada San Antonio Abad.
Rojo de la Vega cerró su mensaje con una postura frente a quienes, dijo, relativizan lo sucedido: “La violencia no se negocia, no se justifica, no se aplaude. Nunca”.




