Ciudad de México, 2 de septiembre de 2026.- México no atenderá la petición de detención urgente con fines de extradición contra Rubén Rocha Moya mientras Estados Unidos no aporte datos de prueba compatibles con el sistema penal acusatorio nacional, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
"Lo que ellos soliciten tiene que tener sustento en nuestro sistema penal acusatorio", señaló la mandataria durante la conferencia matutina en Palacio Nacional.
Sheinbaum explicó que Washington ha respondido que no tendría por qué presentar evidencia adicional para sostener la solicitud. El gobierno mexicano mantiene que una privación de la libertad debe ajustarse primero a la Constitución y a las leyes nacionales; Estados Unidos continúa sin documentación adicional que permita avanzar en esa ruta.
La consejera jurídica del Ejecutivo Federal, Luisa María Alcalde Luján, indicó que los elementos tendrían que ser revisados por las autoridades mexicanas. Si el país requirente remite nueva evidencia, un juez de control deberá valorar si existe sustento para emitir una orden de captura.
La presidenta atribuyó el desacuerdo a las diferencias entre ambos sistemas penales. Dijo que en Estados Unidos los testimonios pueden admitirse como pruebas por sí mismos, mientras que en México se requieren otros datos para abrir una investigación o solicitar una orden judicial.
También apeló a la reciprocidad. Cuando México solicita una extradición, expuso, las autoridades estadounidenses piden elementos que respalden el requerimiento; el mismo estándar debe operar cuando la petición viaja en sentido contrario.
La solicitud involucra a Rocha Moya y a otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa señalados por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con Los Chapitos. La Fiscalía General de la República abrió una investigación propia sobre las acusaciones; esa indagatoria no equivale a una determinación de responsabilidad penal.
Rocha Moya permanece separado del gobierno de Sinaloa mediante una licencia indefinida. La petición estadounidense sigue sin llegar a la etapa en la que un juez mexicano valore una orden de detención con fines de extradición.




