Querétaro, 18 de junio de 2026.- El Municipio de Querétaro revisa el uso de suelo y las licencias relacionadas con una construcción denunciada por habitantes de la zona de Cerrito Colorado, después de una manifestación en la que vecinos exigieron frenar cualquier obra que afecte el entorno natural, la tradición y el patrimonio comunitario.
El presidente municipal, Felifer Macías Olvera, aseguró que las áreas de Desarrollo Urbano y Ecología mantienen mesas de trabajo con los habitantes para identificar si el proyecto se encuentra dentro del polígono protegido o en un predio externo con derechos previamente reconocidos.
“No se puede tocar un solo centímetro de un área natural protegida”, afirmó el alcalde, quien sostuvo que el compromiso de su administración es mantener un blindaje absoluto sobre las hectáreas sujetas a protección ambiental.
La controversia surge porque los vecinos piden detener nuevas construcciones en toda la zona, incluso cuando determinados terrenos no formen parte del área protegida formalmente delimitada.
Macías Olvera pidió distinguir entre el polígono ambiental y los predios que cuentan desde hace años o décadas con un uso de suelo específico.
El alcalde argumentó que la administración debe proteger las zonas naturales, pero también respetar las normas urbanas y los derechos legalmente adquiridos por terceros.
Desarrollo Urbano analiza uso de suelo y licencia
Al ser cuestionado sobre si la construcción cuenta con permiso, Macías Olvera respondió que la Secretaría de Desarrollo Urbano analiza el expediente.
“Eso es lo que el área de Desarrollo Urbano está analizando”, señaló.
El presidente municipal diferenció entre una autorización reciente y la existencia de un uso de suelo otorgado con anterioridad. Explicó que un predio con derechos vigentes debe ser revisado conforme a las leyes, los reglamentos y las condiciones establecidas en su autorización.
La revisión deberá determinar la ubicación exacta del proyecto, el uso permitido, la vigencia de sus documentos y si las obras corresponden con lo autorizado.
En febrero, el alcalde había sostenido que Cerrito Colorado estaba blindado contra construcciones, luego de las inquietudes de habitantes de Hércules por posibles desmontes o intervenciones.
La declaración anterior se refería al área sujeta a protección. El nuevo conflicto obliga a precisar si el proyecto cuestionado se encuentra dentro de ese perímetro o en una propiedad colindante con régimen urbano distinto.
Macías Olvera afirmó que su gobierno ha incorporado más hectáreas a esquemas de protección ambiental y negó que exista oposición institucional al decreto.
“Cada vez que avanzamos en un área natural protegida es algo que se celebra mucho”, declaró.
El análisis también ocurre en una zona donde el municipio ha desarrollado planes de movilidad, espacio público y ordenamiento urbano en colonias de Hércules, ante los cambios previstos por nuevos proyectos de infraestructura.
Los vecinos solicitan que la protección no quede limitada a una delimitación cartográfica y que se considere el impacto acumulado de construcciones cercanas sobre el paisaje, la vegetación, el patrimonio y la vida comunitaria.
La autoridad municipal deberá presentar con claridad la ubicación de la obra, los antecedentes del uso de suelo y las restricciones ambientales aplicables para resolver si la construcción puede continuar o debe ser suspendida.







