Querétaro, 8 de septiembre de 2026.- El gobernador Mauricio Kuri González se sometió voluntariamente a una prueba pública de control de confianza con tecnología de grado de inteligencia, aplicada por una firma independiente, en congruencia con su propuesta de establecer mayores filtros para quienes pretendan contender por un cargo de elección popular y evitar que personas vinculadas con grupos delictivos participen en los próximos procesos electorales.
La evaluación forma parte de la propuesta para completar la declaración "6 de 6" y el Protocolo Antinarcocandidatos que impulsa en Querétaro de cara a las elecciones de 2027.
El examen evaluó tres dimensiones: corrupción, vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado, y defensa de la soberanía nacional. La aplicación estuvo a cargo de Centela-Sapiens, firma técnica especializada en estrategia y seguridad.
Los especialistas de la firma aplicaron al gobernador la prueba mediante el sistema Cogito, una plataforma automatizada de evaluación de confianza desarrollada con tecnología de origen israelí y respaldada en investigación sobre reconocimiento de patrones de conducta; su nombre se inspira en la frase acuñada por el filósofo francés René Descartes, "Cogito, ergo sum" ("pienso, luego existo").
A diferencia de los sistemas tradicionales, que dependen de la interpretación subjetiva de un evaluador humano, Cogito integra seis sensores psicofisiológicos simultáneos procesados por algoritmos automatizados.
Durante la evaluación se midieron la imagen térmica facial, mediante la identificación de variaciones de temperatura en el rostro ante distintos estímulos; las microexpresiones faciales, a través de movimientos involuntarios de los músculos faciales; la respuesta galvánica de la piel, mediante la conductancia eléctrica medida con un sensor en la palma de la mano; la presión arterial, para identificar variaciones en el volumen sanguíneo; el análisis de voz, para detectar cambios en frecuencia, tono y patrones vocales; y el análisis de iris, que contempla la dilatación pupilar y los movimientos oculares involuntarios.
La prueba constó de siete preguntas: el sistema analizó las respuestas del gobernador y, al final, generó un resultado de no sospechoso o sospechoso con base en ese cuestionario.





