Ciudad de México, 22 de septiembre de 2026.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aplica barreras de seguridad en la administración de medicamentos de alto riesgo, entre ellas la identificación del paciente y la doble verificación de la dosis y la vía, antes de confirmar que el fármaco corresponde a la persona correcta.
La gestora de Calidad del IMSS en la representación Ciudad de México Sur, Claudia Contreras Frías, explicó que la seguridad del paciente no se agota en cumplir un protocolo: es una cultura que se ejerce todos los días, desde identificar correctamente el estado de salud del paciente hasta mantener comunicación clara con el equipo multidisciplinario.
Los riesgos más frecuentes en la atención, detalló, se relacionan con la administración de medicamentos, las caídas, las infecciones asociadas a la atención en salud y las fallas de comunicación entre el personal.
La comunicación efectiva es particularmente crítica en los cambios de turno, los traslados de pacientes, los cambios de servicio y la intervención de distintos profesionales en un mismo caso; la información debe transmitirse de forma clara, precisa y oportuna.
Uno de los mecanismos con los que el Instituto convierte la experiencia cotidiana en mejoras es la notificación de eventos adversos e incidentes. Reportar un riesgo detectado o un hecho ocurrido permite determinar sus causas, evaluar si los controles existentes funcionan y establecer medidas preventivas en la atención que se brinda en todas las unidades médicas.
Estos casos se estudian, entre otras herramientas, con el análisis causa raíz, que identifica los factores que contribuyeron a una situación de riesgo.
Contreras Frías precisó que su finalidad no es buscar culpables, sino reconocer fallas o áreas de oportunidad en los procesos para reducir al mínimo la probabilidad de que un incidente similar se repita.
Estas prácticas se integran en las Acciones Esenciales para la Seguridad del Paciente del IMSS: identificación correcta, comunicación efectiva, seguridad en el proceso de medicación, seguridad en los procedimientos, reducción del riesgo de infecciones asociadas a la atención en salud, prevención de caídas, registro y análisis de eventos, y fortalecimiento de una cultura de seguridad.




