Ciudad de México, 7 de agosto de 2026.— Del 25 de mayo al 31 de julio, la Secretaría de Salud identificó 33 casos confirmados de ciclosporiasis en 13 estados del país.
El dato, presentado en la conferencia matutina de este viernes, llegó con un encuadre preciso del secretario David Kershenobich: no hay brote activo. Los 33 casos equivalen al 0.00002% de la población.
El parásito Cyclospora cayetanensis aparece todos los años en el hemisferio norte entre mayo y agosto. México registra casos de forma recurrente en ese periodo, sin que la cantidad alcance los umbrales que definen un brote nacional.
Lo que cambió este año es el contexto: Estados Unidos acumula 10 mil 468 casos confirmados de ciclosporiasis en 2026, de los cuales alrededor de 635 forman parte de un brote activo investigado en 15 estados. El resto son casos esporádicos propios de la temporada.
La FDA señaló en algún momento a una empacadora en Guanajuato como posible fuente del brote estadounidense. Las autoridades mexicanas realizaron visitas de verificación, revisión documental, rastreo de productos y toma de muestras.
La muestra inicial resultó positiva. La FDA se retractó. "Fue una falsa positiva", dijo Kershenobich. Hasta el cierre de la conferencia, no hay evidencia que vincule los productos mexicanos con el brote registrado en Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum lo resumió en pocas palabras: "Hasta ahora todo negativo, para que no haya otras noticias."
México recibió también una notificación del Reino Unido sobre 48 casos de ciclosporiasis en viajeros que visitaron Quintana Roo. La respuesta fue inmediata: inspecciones en 16 hoteles, 32 muestras de alimentos y 11 de agua. Los resultados de esas muestras estaban pendientes al cierre de la conferencia.
La ciclosporiasis es una infección intestinal que no se transmite de persona a persona, sino mediante alimentos o agua contaminados. Produce episodios intensos de diarrea.
Responde al tratamiento con trimetoprim y presenta baja mortalidad. La Secretaría recomendó lavarse las manos antes de preparar alimentos y lavar frutas y verduras con agua potable.
Hay un segundo frente abierto que la Cofepris investiga por separado: una alerta de la FDA relacionada con un posible brote de salmonelosis vinculado a chile serrano exportado desde Nuevo León. Ya se tomaron muestras. Los resultados tampoco están disponibles aún.




