Rebecca de Alba está pasando por un momento difícil en su vida personal, debido al fallecimiento de su perro Titán, mismo que más que una mascota, fue su acompañante por 14 años.
“Sí, murió mi perro Titán, el viernes 2 de octubre, y no he podido asimilarlo, no me cae el veinte. Hace dos años falleció su mamá, y hace un año su hermana. Pude disfrutarlos por 14 años, y fue maravilloso”, explicó la conductora a la revista TV Notas.
“Tengo conexión muy fuerte con los perros, y los recogí cuando los encontré en un barranco. La mamá estaba pariéndolos, así que decidí adoptarlos, los cuidé hasta su último día de vida”, detalló.
Asimismo se sinceró, y aunque comprende que para muchos es hasta una exageración el sufrir tanto por la pérdida de una mascota, para ella lo que vive es la pérdida de un amigo incondicional.
“Cada quien vive diferente tener una mascota, pero para mí él era ¡wow! No era mi hijo, sino mi mascota, y con él cree un vínculo de amistad súper padre, muy de cuates. Con el paso del tiempo se volvió mi compañero inseparable, mi gran cómplice. Hay mucho que aprenderle a los perros, como la paciencia, el amor incondicional; y Titán era el reflejo fiel de mi personalidad”.
Por ahora la conductora busca refugio en su trabajo dentro de la fundación que lleva su nombre, misma que ayuda a niños y jóvenes con cáncer. Fuente: TV Notas /Agencia México.
“Sí, murió mi perro Titán, el viernes 2 de octubre, y no he podido asimilarlo, no me cae el veinte. Hace dos años falleció su mamá, y hace un año su hermana. Pude disfrutarlos por 14 años, y fue maravilloso”, explicó la conductora a la revista TV Notas.
“Tengo conexión muy fuerte con los perros, y los recogí cuando los encontré en un barranco. La mamá estaba pariéndolos, así que decidí adoptarlos, los cuidé hasta su último día de vida”, detalló.
Asimismo se sinceró, y aunque comprende que para muchos es hasta una exageración el sufrir tanto por la pérdida de una mascota, para ella lo que vive es la pérdida de un amigo incondicional.
“Cada quien vive diferente tener una mascota, pero para mí él era ¡wow! No era mi hijo, sino mi mascota, y con él cree un vínculo de amistad súper padre, muy de cuates. Con el paso del tiempo se volvió mi compañero inseparable, mi gran cómplice. Hay mucho que aprenderle a los perros, como la paciencia, el amor incondicional; y Titán era el reflejo fiel de mi personalidad”.
Por ahora la conductora busca refugio en su trabajo dentro de la fundación que lleva su nombre, misma que ayuda a niños y jóvenes con cáncer. Fuente: TV Notas /Agencia México.




