Ser xhitae en San Juan del Río exige faenas durante el año

Festivaleando investiga si la tradición llegó de Veracruz y prepara visitas a escuelas con danzantes.

Xhitases con máscaras y atuendos de colores avanzan entre el público al aire libre; uno, con gabardina amarilla y sombrero verde, levanta el brazo.

Ser xhitae en La Valla exige un proceso durante el año, con faenas, organización y acompañamiento de los mayores, explicó Paulino Moreno Paz, coordinador de Festivaleando.

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San Juan del Río, 19 de octubre de 2026.- Portar la máscara de palo en La Valla exige un proceso que dura todo el año: faenas en la comunidad, organización y un camino acompañado por los mayores, explicó Paulino Moreno Paz, coordinador de Festivaleando, en la rueda de prensa del tercer Festival de la Máscara de Palo.

Para Moreno Paz, la diferencia con otras comunidades está en el respeto que se le tiene a la máscara. No basta con querer ponérsela y bailar, dijo. Los xhitases salen a botear cuando alguien en la comunidad necesita apoyo para un enfermo, y ese servicio los une como familia y les da identidad y pertenencia, según el coordinador.


El Mayor Xhitae Marcial Ramírez García coincidió: dijo que participan en colectas y que lo hacen en cualquier época del año, cuando alguien lo pide.

Durante la conferencia se explicó que la palabra xhitae, de origen otomí según lo entendido, significa anciano, y que portar la máscara es llevar un conocimiento ancestral. La del Mayor Xhitae tiene 120 años; él tiene 65 y lleva 48 bailándola.

Festivaleando también indaga el origen de la tradición. Hace unas dos semanas se impartió un taller con un maestro mascarero de Veracruz, quien entregó una máscara parecida a las de La Valla.

Esa coincidencia, más el dato de que mucha gente de Veracruz llegó a trabajar a la comunidad, llevó a preguntarse si la tradición vino de otro estado y cómo echó raíz. Moreno Paz dijo que, aun si llegó de otro lugar, lo que dejó es un legado y que en La Valla la máscara tiene un valor propio.

Para el relevo, Festivaleando trabaja con un proyecto para visitar escuelas, de preescolar a preparatoria, con xhitases que expliquen la tradición.

Moreno Paz reconoció que algunas generaciones jóvenes ya no quieren seguir con la actividad. Algunos niños, dijo, se sienten parte de la danza desde muy pequeños.

Los xhitases también salen a otros municipios y estados durante el año, y tienen prevista una próxima salida a la Ciudad de México el 15 de noviembre.