Rusia descarta epidemia tras muerte en instituto de la peste

.Rospotrebnadzor retira medidas en Irkutsk y reporta casi 5,000 pruebas sin patógenos peligrosos; la OMS considera ahora indeterminado el riesgo

Cuatro personas con trajes de protección y cubrebocas trabajan en cabinas de bioseguridad de un laboratorio
  • Personal con trajes de protección trabaja en un laboratorio.
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Irkutsk, Rusia, 8 de octubre de 2026.- El organismo sanitario ruso Rospotrebnadzor aseguró el 7 de octubre que no existe riesgo de epidemia tras la muerte de una técnica del Instituto de Investigación de la Peste de Irkutsk, en Siberia, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) pasó de calificar de "bajo" el riesgo a considerarlo indeterminado.

En un comunicado, la agencia rusa encargada de las enfermedades infecciosas informó que retira de forma gradual las medidas preventivas en la región de Irkutsk, donde se encuentra el laboratorio.


Al 7 de octubre se completó el seguimiento médico de "más del 90%" de los contactos de la trabajadora fallecida, no se detectaron problemas de salud relacionados con enfermedades infecciosas y los resultados de casi 5,000 pruebas de laboratorio no revelaron microorganismos patógenos peligrosos, según el organismo.

Rospotrebnadzor también desmintió, en un comunicado a la agencia estatal TASS, la información que circula en redes sociales sobre un segundo caso: el de una persona que tuvo contacto con un empleado del instituto al que antes se le diagnosticó neumonía adquirida en la comunidad. El 6 de octubre, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, había dicho que el organismo buscaba esclarecer informes de prensa sobre un segundo empleado con neumonía de causa indeterminada, sin precisar a cuáles se refería.

Tedros afirmó que no ha sido posible realizar una "evaluación completa de riesgos" y que el intercambio de información "oportuna, completa y transparente" es esencial para aclarar los informes contradictorios.

Los expertos de la OMS actualizaron su evaluación inicial: como es posible que la trabajadora no haya muerto de peste neumónica, una infección bacteriana que puede transmitirse de persona a persona pero no se propaga con facilidad, el riesgo se considera ahora indeterminado.

La doctora Maria Van Kerkhove, directora del departamento de gestión de epidemias y pandemias de la OMS, indicó que la organización contactó al Ministerio de Salud de Rusia con preguntas detalladas sobre las pruebas realizadas, los análisis adicionales en curso si la causa sigue sin conocerse y los contactos puestos en cuarentena o en seguimiento. "Lo que se nos ha comunicado es que no tenían ningún caso de peste registrado en esta zona y que no se detectaron patógenos de alta peligrosidad", dijo. Y agregó: "Si esta persona no falleció a causa de la peste, ¿cuál fue entonces la causa de su muerte?".

El Reglamento Sanitario Internacional obliga a los Estados miembros de la OMS a notificar los eventos que puedan constituir una emergencia de salud pública de importancia internacional. El Kremlin restó importancia a las preocupaciones y afirmó que mantiene informada a la OMS "de conformidad con las prácticas establecidas".

Estados Unidos pidió información a Moscú mediante una demarche, comunicación diplomática formal. "Hemos solicitado oficialmente información adicional al gobierno ruso", declaró un portavoz del Departamento de Estado.

El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que "corresponde a Rusia compartir más información con el mundo" y que sería imprudente especular con los datos disponibles.

El presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos no cree que la trabajadora haya muerto por exposición a un arma biológica. "Lo averiguaremos pronto, pero no lo creemos", dijo. Calificó a Rusia como un país "muy sofisticado y muy inteligente", que asegura tener la situación bajo control, aunque reconoció que sus autoridades han revelado poco hasta ahora.