Querétaro, 4 de agosto de 2026.- El municipio de Querétaro, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y la Superintendencia de Zona de Monumentos acordaron impulsar cambios al Programa Parcial de Desarrollo Urbano de la Zona de Barrios y Monumentos para incorporar nuevos tipos de vivienda colectiva que resulten rentables para los propietarios de inmuebles en el centro histórico, informó Gerardo Romero Altamirano, secretario de Desarrollo Urbano municipal.
El acuerdo se alcanzó el domingo 3 de agosto en una reunión con la directora del Centro INAH Querétaro y el superintendente federal. Los tres organismos coincidieron en que las reglas vigentes no generan incentivos suficientes para que los propietarios restauren sus inmuebles: las normas del programa establecen materiales, sistemas constructivos, colores y criterios de diseño más estrictos que los aplicables al resto de la ciudad, lo que eleva los costos de rehabilitación y reduce la viabilidad económica de los proyectos.
"Tenemos que visualizar otro tipo de vivienda para el centro histórico, otro tipo de usos mixtos que tengan viabilidad técnica y jurídica y entonces los propietarios o inversionistas digan, oye, pues sí me conviene", explicó Romero Altamirano.
La propuesta que los tres organismos llevarán al nuevo programa incluye vivienda para segmentos cuya demanda ha crecido pero cuyas necesidades no están contempladas en la normativa actual: estudiantes universitarios, adultos mayores, madres solas que crían hijos y parejas sin hijos. Incorporar estos perfiles como usuarios reconocidos podría detonar proyectos de restauración viables económicamente, señaló el secretario.
El riesgo que busca combatirse es la llamada terciarización: el proceso por el que un centro histórico pierde paulatinamente su uso habitacional para convertirse en zona predominantemente comercial y turística. Romero Altamirano recordó que en sus orígenes las casas del centro histórico combinaban un negocio en la planta baja —la accesoria— con vivienda en la parte posterior, y que fomentar la compatibilidad de usos es parte del diagnóstico compartido con el INAH.
Las tres dependencias establecieron una agenda de trabajo permanente para incorporar los cambios en el próximo programa parcial de la zona. La discusión también incluye posibles incentivos fiscales, aunque esa línea aún está en análisis. La reunión se realizó a propósito del trigésimo aniversario de la declaratoria de la UNESCO que reconoce el centro histórico y la zona de monumentos de Querétaro como Patrimonio de la Humanidad.




