Ciudad de México, 20 de agosto de 2026.— Los narcobloqueos que paralizaron el miércoles al menos 24 puntos carreteros en Michoacán no fueron una respuesta aleatoria. Tenían un destinatario específico: el operativo federal que desde la madrugada avanzaba sobre la zona de Tanhuato y Ecuandureo, en el norte del estado, buscando a Heraclio Guerrero Martínez, alias "El Tío Lako".
Guerrero Martínez es identificado por el Gabinete de Seguridad federal como jefe regional del Cártel Jalisco Nueva Generación en Michoacán y los Altos de Jalisco. Tiene su centro de operaciones en un rancho del poblado de Tinaja de Vargas, municipio de Tanhuato, a escasa distancia de la autopista México-Morelia-Guadalajara. Fuentes de inteligencia lo ubican como uno de los generadores de violencia más relevantes de la organización criminal desde la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", abatido por fuerzas especiales del Ejército en Tapalpa, Jalisco, el 22 de febrero de 2026.
La pérdida fue doble para los Guerrero ese día: junto con "El Mencho" murió Rubén Guerrero Valadez, hijo de "El Tío Lako" y lugarteniente de la organización.
El Gabinete de Seguridad también lo señaló como responsable de haber ordenado las agresiones contra elementos de la Guardia Nacional registradas el mismo 22 de febrero, en las horas que siguieron al operativo contra "El Mencho". Esa jornada dejó 25 guardias nacionales muertos según registros documentados.
Según información de Insight Crime, "El Tío Lako" es una de las figuras clave del CJNG tras la caída de su líder histórico y es señalado como responsable de buena parte de las operaciones de huachicol de la organización, un negocio que el cártel extendió con alcance internacional. Su estructura familiar —los llamados "Los Guerrero"— mantiene control territorial en municipios michoacanos limítrofes con Jalisco.
El miércoles el Ejército no lo capturó. Detuvo a 12 integrantes de su célula, incluidas su hija y su pareja sentimental, aseguró armamento, cartuchos, droga y equipo táctico. Un enfrentamiento durante el operativo dejó cinco civiles abatidos según fuentes de la Sedena consultadas por medios nacionales, cifra pendiente de confirmación oficial.
Los bloqueos y la quema de vehículos que siguieron al operativo siguieron el mismo patrón que la organización aplicó en Michoacán en noviembre de 2025, cuando la búsqueda de otro objetivo del CJNG generó cierres en Zamora, Ecuandureo, La Piedad y municipios cercanos. Y el mismo patrón del 1 de agosto pasado, cuando la captura de "Poncho la Quiringua" paralizó la región de Los Reyes.




