Ex académico de UAQ exige reinstalación en Querétaro

Guillermo Medellín, ex maestro de la Universidad Autónoma de Querétaro.
Guillermo Medellín, ex maestro de la Universidad Autónoma de Querétaro.
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Querétaro, 15 Oct 14.- Guillermo Medellín, ex maestro de la Universidad Autónoma de Querétaro, hoy intenta ser reinstalado en su plaza de académico luego de dos años de enfrentar un proceso penal, del cual se le exoneró y declara que recurrió a la Junta de Conciliación para recuperar “mi trabajo y mi vida”.

El calvario para Guillermo Medellín, comenzó en el 2010 después de participar como titular de una planilla para elección del Secretario General del SUPAUAQ, contra la planilla del actual dirigente del Ángel Balderas. En esas elecciones ganó la primera vuelta con 490 votos sin embargo; el actual dirigente se alió con las otras dos planillas opositoras, impulsadas principalmente por jubilados y pensionados.

“Considero que me convertí en un riesgo y en el 2012 cuando venía la renovación del sindicato, me imagino que consideraron que volvería a participar, por lo que sorpresivamente me levantan una acta administrativa, en términos que no quiero recordar y que de forma injustificada me ocasionan pasar dos año en prisión”, relató.

El ex catedrático de la UAQ establece que para él, su detención fue un móvil de carácter político, que le dejó una historia de litigios desde el ámbito penal hasta la Junta Local de Conciliación y Arbitraje “que confío salga a mi favor toda vez que acabo de salir de un proceso penal motivado por la misma acta administrativa, proceso del cual salí absuelto,exonerado por tres magistrados de Tribunal Superior de Justicia”.

Advierte en entrevista que su caso, no lo debatirá en medios de comunicación, pero asegura que las motivaciones de Ángel Balderas para maquinar todo en contra suya fueron de carácter político, “fueron infundios; ahora quiero la reinstalación de mi cargo como docente de la UAQ por el despido injustificado que padecí y quiero mi reinstalación laboral”.

Sostiene que de acuerdo a la ley laboral en seis meses el laudo tendrá que ser favorable y por lo tanto será reinstalado en sus clases y podrá recuperar la categoría 7 que ostentaba, el máximo nivel que puede lograr un docente en su carrera universitaria, esto tras 25 años de antigüedad académica que llevaba acumulados, “más seis años que trabaje en la administración central. Mi vida personal y profesional ha sido la academia y lo único que pido es la justicia, que me devuelvan mi vida académica y personal”.

Para él, sus adversarios olvidaron que en la Universidad Autónoma de Querétaro, “como universalidad de ideas es válido disentir y emitir un voto por un proyecto académico, y lo único que hice fue emitir un sufragio de acuerdo a mis convicciones políticas y académicas. En mi caso desconocieron la ley, actuaron deshumanizadamente y violentaron mis derechos”.

Advierte que tiene conocimiento que por diferentes causas ha habido más de cien rescisiones injustificadas de contrato tanto de académicos como administrativos, cada uno de ellos litigando en lo individual su caso, y sostiene que buscarán recuperar sus derechos laborales y sindicales, “buscaremos que en esta elección sindical en curso, se nos respete nuestro derecho como miembros activos con voz y voto como lo marca la Constitución”.

Dijo que de acuerdo al Artículo 21 inciso I, de los estatutos del sindicato, se le debe permitir conservar su calidad de socio activo, todo aquel que haya sido separado de su puesto académico injustificadamente, mientras no se falle en definitiva, de acuerdo a las leyes y normas respectivas.

Sostiene que aquellos quienes fueron despedidos de manera injustificada lo único que pretenden es que se respete “nuestro derecho a voz y voto, lo que es una obligación formal, legal y moral, y la Comisión Electoral en turno del SUPAUAQ tendrá que manifestarse positivamente”.

Reconoce que como trabajador la Universidad, sufrió de un auténtico caso de indefensión, “fui víctima de las circunstancias, y de la política como sistema; en 29 años de labor nunca había visto algo similar, es de llamar la atención la gran cantidad de maestros y administrativos que han sido despedidos en la Universidad Autónoma de Querétaro, sin que el Consejo Universitario o la Comisión de Honor y Justicia tenga conocimiento, han sido decisiones unilaterales”.

Declaró que un proceso justo implica que la Comisión de Honor y Justicia escuche a las partes en conflicto y busque una conciliación y no de manera expedita y unilateral determine la recisión de un contrato.

Reconoce que hay docentes que han padecido un gran daño moral, psicológico, fisiológico y patrimonial, “cada uno de nosotros y de nuestras familias han padecido con nosotros, pero confío en que en un estado de derecho la ley laboral se aplique de manera favorable y logre reinstalarme”,argumentó tras subrayar que en lo personal no guarda rencores ni resentimientos, “lo único que deseo es recuperar mi vida, mi paz interior y mi espacio laboral”, finalizó.