Querétaro, 1 Septiembre de 2026.- El PAN en Querétaro se comprometió a convertir en requisito formal para sus futuras candidaturas el protocolo antinarcocandidatos que el gobernador Mauricio Kuri González propuso días atrás a los ocho partidos con registro en el estado, y retó públicamente a Morena a someter a todos sus aspirantes al mismo filtro.
Kuri planteó la llamada declaración “6 de 6” —patrimonial, fiscal, de conflicto de interés, antecedentes penales, no ser deudor alimentario y pruebas negativas de adicciones— como requisito previo para registrar cualquier candidatura rumbo al proceso electoral de 2027, con el argumento de impedir que personas vinculadas al crimen organizado lleguen a las boletas.
En un evento con diputados locales, regidores y presidentes de comités municipales del blanquiazul, el dirigente estatal del PAN, Martín Arango —quien en meses recientes ha encabezado la convocatoria a la unidad panista rumbo a 2027—, anunció que el partido trabajará en los acuerdos e instrumentos jurídicos necesarios para que “todo aquel que quiera una candidatura por Acción Nacional” cumpla con el protocolo. Arango cuestionó a una fuerza política —sin nombrarla de forma directa, aunque el contexto de su discurso apunta a Morena— por sostener que la ley ya exige estos controles, y afirmó que el marco legal actual no llega al nivel que plantea el protocolo.
Arango exigió que Morena someta “sin excepción alguna” a todos sus candidatos al filtro y cuestionó por qué, según él, el partido guinda no lo ha aceptado. Como argumento, citó el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de Morena, al que calificó como advertencia de lo que —dijo— podría convertirse en un patrón entre candidatos de ese partido, y afirmó que varios gobernadores han perdido su visa estadounidense por investigaciones relacionadas con el crimen organizado, sin precisar nombres ni casos concretos.
Por su parte, el vocero panista Kike Mireles enmarcó la propuesta como una exigencia ciudadana y no como una maniobra electorera, y citó casos de violencia política e infiltración criminal en otros estados —entre ellos Zacatecas, Tamaulipas, Baja California, Veracruz y Michoacán— para sostener que el riesgo es real en Querétaro.
Ni Arango ni Mireles detallaron los instrumentos jurídicos concretos que el PAN utilizará para exigir el protocolo a sus aspirantes, ni si el partido ya sostuvo un acercamiento formal con Morena o las demás fuerzas políticas para negociar su adopción conjunta. El compromiso llega mientras el PAN aún define el método de selección de sus candidaturas rumbo a la gubernatura de 2027.
El respaldo se suma además al proceso que el partido inició semanas atrás, cuando abrió sus candidaturas a perfiles ciudadanos sin militancia partidista, como parte de su estrategia territorial rumbo a esa contienda.




