El Marqués, 31 de julio de 2026.— Paul Ospital Carrera llegó a la colonia La Pradera, en El Marqués, a escuchar a vecinos y a decirles que las mejores propuestas nacen del diálogo con la gente. Es una frase razonable. El problema es el momento en que se pronuncia.
Durante la mayor parte de su encargo como diputado local de Movimiento Ciudadano, Ospital concentró su actividad en la arena legislativa: la Ley de Aguas Nacionales, la jornada laboral de 40 horas, la iniciativa para obligar a los fraccionamientos a garantizar parques públicos, el rechazo al Plan B legislativo.
Temas de perfil, temas que generan cobertura, temas que construyen imagen en clave estatal y hasta nacional. Lo que no hizo con la misma intensidad fue pisar las colonias de los municipios que no forman parte de su circuito natural.

Ese es el contraste que vale señalar. No los recorridos en sí, que son legítimos y son parte del trabajo de cualquier legislador. Sino su aparición precisamente ahora, cuando en Querétaro los tiempos electorales se han adelantado y ningún actor político que se tome en serio quiere llegar tarde al territorio.
Querétaro va a elecciones en 2027 y el PAN defiende la gubernatura con la presión de un escenario estatal más competido que en ciclos anteriores. Movimiento Ciudadano, que en la Legislatura local ha operado como una fuerza de equilibrio incómodo para ambos bloques, necesita convertir ese perfil de independencia en votos reales.
Y los votos reales no se construyen en el Congreso. Se construyen puerta a puerta, en colonias como La Pradera, con apretones de manos y tarjetas de presentación, exactamente como los que se ven en las fotografías del recorrido de este jueves.

Ospital lo sabe. Por eso está ahí. La pregunta que queda en el aire no es si tiene derecho a recorrer su estado —lo tiene, y debería haberlo hecho antes—, sino si estos recorridos tienen la continuidad y la sustancia suficientes para transformarse en algo más que material fotográfico de campaña anticipada.
Escuchar a la ciudadanía como primer paso para construir soluciones es un principio impecable. Funciona mejor cuando no coincide exactamente con el arranque del reloj electoral.




