México, 19 Ago. (Notimex).- El tema del salario mínimo ha sido recurrente por años y debe ser tratado con cautela, dejando a un lado posiciones populistas, consideró el diputado Antonio Cuéllar.
El integrante de la Comisión del Distrito Federal en la Cámara de Diputados agregó que el tema requiere de análisis y debate que contribuyan a conocer el impacto y viabilidad de un incremento a esta percepción.
En entrevista el legislador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) dejó en claro que desaparecer la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CNSM) no es el camino para solucionar un incremento salarial.
Argumentó que con ello, cada patrón sin ninguna instancia reguladora, pagaría lo que quisiera al trabajador y provocaría que la informalidad creciera en el país.
En México existen alrededor de siete millones de mexicanos en pobreza extrema, sin embargo, no es momento de un incremento que en lugar de dar solución agravaría la situación y la informalidad se dispararía.
Desde 1917, en el Artículo 123 Constitucional, fracción IX, se indica que el salario mínimo se fijará “mediante comisiones especiales que se formarán en cada municipio, subordinadas a la Junta Central de Conciliación que se establecerán en cada Estado”.
En este sentido, dijo, el salario mínimo es un tema federal en el que deben estar involucrados no sólo sindicatos y empresarios, sino investigadores y académicos, así como el gobierno federal, quienes sin andamiajes populistas o partidistas determinen un plan a seguir que implique no crear inflación, desempleo ni informalidad.
“No es bueno dar falsas expectativas a los trabajadores, porque si aumentan los salarios aumentarán los servicios de luz, agua, teléfono, predial, colegiaturas y esta ola de alzas destruiría de inmediato el incremento, enfrentando un impacto inflacionario de consecuencias graves para la economía del país”, enfatizó.
"Aún no se tienen beneficios tangibles de las reformas estructurales aprobadas por ello, el análisis y la discusión sobre un incremento al salario mínimo deben estar fortalecidos en el marco constitucional, tomando en cuenta la productividad, la formalización del empleo y los beneficios que conllevan”, puntualizó.
El integrante de la Comisión del Distrito Federal en la Cámara de Diputados agregó que el tema requiere de análisis y debate que contribuyan a conocer el impacto y viabilidad de un incremento a esta percepción.
En entrevista el legislador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) dejó en claro que desaparecer la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CNSM) no es el camino para solucionar un incremento salarial.
Argumentó que con ello, cada patrón sin ninguna instancia reguladora, pagaría lo que quisiera al trabajador y provocaría que la informalidad creciera en el país.
En México existen alrededor de siete millones de mexicanos en pobreza extrema, sin embargo, no es momento de un incremento que en lugar de dar solución agravaría la situación y la informalidad se dispararía.
Desde 1917, en el Artículo 123 Constitucional, fracción IX, se indica que el salario mínimo se fijará “mediante comisiones especiales que se formarán en cada municipio, subordinadas a la Junta Central de Conciliación que se establecerán en cada Estado”.
En este sentido, dijo, el salario mínimo es un tema federal en el que deben estar involucrados no sólo sindicatos y empresarios, sino investigadores y académicos, así como el gobierno federal, quienes sin andamiajes populistas o partidistas determinen un plan a seguir que implique no crear inflación, desempleo ni informalidad.
“No es bueno dar falsas expectativas a los trabajadores, porque si aumentan los salarios aumentarán los servicios de luz, agua, teléfono, predial, colegiaturas y esta ola de alzas destruiría de inmediato el incremento, enfrentando un impacto inflacionario de consecuencias graves para la economía del país”, enfatizó.
"Aún no se tienen beneficios tangibles de las reformas estructurales aprobadas por ello, el análisis y la discusión sobre un incremento al salario mínimo deben estar fortalecidos en el marco constitucional, tomando en cuenta la productividad, la formalización del empleo y los beneficios que conllevan”, puntualizó.




