México, 19 Ago. (Notimex).- Los mitos que hay en torno a los alimentos procesados y el desconocimiento que existe sobre la utilidad de los aditivos, genera que los mexicanos dejen de consumir algunos productos por considerarlos perjudiciales.
El Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México realizó un análisis que reveló que tres de cada cuatro mexicanos han dejado de consumir algún tipo de alimento por considerarlo de riesgo para su salud, debido al poco conocimiento que existe sobre los ingredientes con que están realizados.
En ese sentido, la directora del Centro, Mercedes Poiré, destacó en conferencia de prensa que “existe un gran desconocimiento sobre el significado de los aditivos y la gran utilidad que tienen en la industria alimentaria”.
Explicó que es transcendental informar a la población no sólo sobre la importancia de una alimentación sana y balanceada, sino como obtenerla y lo que ello implica.
La investigación realizada en conjunto con la organización Hablemos Claro se realizó a 453 internautas mexicanos y arrojó también que 99 por ciento de los encuestados considera importante conocer el contenido nutrimental de lo que consume, sin embargo sólo el 75 por ciento manifestó leer las etiquetas de los productos, y de ellos 42 por ciento no entiende lo que dicen.
Así, el 86 por ciento considera estar informado de sobre cómo mantener una alimentación sana y de esos, el 71 por ciento dijo haberlo aprendido en casa.
Al cuestionar a los encuestados sobre lo que pensaban cuando escuchaban a palabra aditivos alimentarios, 21 por cinto contesto que es algo que se les agrega a los alimentos, 14 por ciento señaló que eran conservadores, 8 por ciento químicos y seis por ciento que era para mejorar los alimentos.
Asimismo, el 63 por ciento de las personas manifestó necesario el uso de aditivos en los alimentos, sin embargo, 65 por ciento considera que pueden causar daños a la salud.
Por su parte, la doctora Susana Socolovsky informó que la comida procesada se ha realizado desde hace miles de años, ya que para su elaboración y consumo necesita un proceso que les permita ser digeridos.
Explicó que existen alimentos que han sido mínimamente procesados para su preservación, como son las latas, congelados o conservas en frascos; los medianamente procesados como aderezos, polvo para hacer pasteles y salsas; y los alimentos industrializados o listos para consumir como pizzas y embutidos entre otros.
Expresó que la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Comité de Expertos en Aditivos Alimenticios (Jecfa por sus siglas en inglés) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en México, estalecen y regulan que los ingredientes que contiene un producto sean saludables y no manifiesten ningún riesgo para la salud de las personas.
Socolovsky precisó que los aditivos alimenticios son perfectamente sanos y no representan ningún peligro para el consumo humano, pero los mitos, la mala información y las tendencias por sólo comer productos naturales hacen que se desarrolle un miedo hacia dichos productos.
“Los aditivos alimenticios son tan antiguos como el arte de cocinar, por ello la importancia de saber que hay detrás de los alimentos, y hablar con la ciencia en las manos”, puntualizó.
El Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México realizó un análisis que reveló que tres de cada cuatro mexicanos han dejado de consumir algún tipo de alimento por considerarlo de riesgo para su salud, debido al poco conocimiento que existe sobre los ingredientes con que están realizados.
En ese sentido, la directora del Centro, Mercedes Poiré, destacó en conferencia de prensa que “existe un gran desconocimiento sobre el significado de los aditivos y la gran utilidad que tienen en la industria alimentaria”.
Explicó que es transcendental informar a la población no sólo sobre la importancia de una alimentación sana y balanceada, sino como obtenerla y lo que ello implica.
La investigación realizada en conjunto con la organización Hablemos Claro se realizó a 453 internautas mexicanos y arrojó también que 99 por ciento de los encuestados considera importante conocer el contenido nutrimental de lo que consume, sin embargo sólo el 75 por ciento manifestó leer las etiquetas de los productos, y de ellos 42 por ciento no entiende lo que dicen.
Así, el 86 por ciento considera estar informado de sobre cómo mantener una alimentación sana y de esos, el 71 por ciento dijo haberlo aprendido en casa.
Al cuestionar a los encuestados sobre lo que pensaban cuando escuchaban a palabra aditivos alimentarios, 21 por cinto contesto que es algo que se les agrega a los alimentos, 14 por ciento señaló que eran conservadores, 8 por ciento químicos y seis por ciento que era para mejorar los alimentos.
Asimismo, el 63 por ciento de las personas manifestó necesario el uso de aditivos en los alimentos, sin embargo, 65 por ciento considera que pueden causar daños a la salud.
Por su parte, la doctora Susana Socolovsky informó que la comida procesada se ha realizado desde hace miles de años, ya que para su elaboración y consumo necesita un proceso que les permita ser digeridos.
Explicó que existen alimentos que han sido mínimamente procesados para su preservación, como son las latas, congelados o conservas en frascos; los medianamente procesados como aderezos, polvo para hacer pasteles y salsas; y los alimentos industrializados o listos para consumir como pizzas y embutidos entre otros.
Expresó que la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Comité de Expertos en Aditivos Alimenticios (Jecfa por sus siglas en inglés) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en México, estalecen y regulan que los ingredientes que contiene un producto sean saludables y no manifiesten ningún riesgo para la salud de las personas.
Socolovsky precisó que los aditivos alimenticios son perfectamente sanos y no representan ningún peligro para el consumo humano, pero los mitos, la mala información y las tendencias por sólo comer productos naturales hacen que se desarrolle un miedo hacia dichos productos.
“Los aditivos alimenticios son tan antiguos como el arte de cocinar, por ello la importancia de saber que hay detrás de los alimentos, y hablar con la ciencia en las manos”, puntualizó.




