Niña que sobrevive a cáncer busca donadores altruistas

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Tijuana, 31 Agosto 14 (Notimex).- Liliana Fabiola, a sus 10 años, ya es una sobreviviente de cáncer y para compensar lo que los médicos y los donadores altruistas de sangre hicieron por ella, se ha convertido en uno de ellos.

La menor, proveniente de un hogar en que los recursos son limitados, consideró que “toda la gente fue buena conmigo, y ahora yo quiero hacer algo por esos niños con cáncer que todos los días necesitan donaciones de sangre, pues seguido sufren derrames”.

Desde junio de 2014, luego de ser diagnosticada con Leucemia Linfoblástica Aguda, la niña fue sometida a tratamientos de quimio y radioterapia y otros servicios médicos complementarios para combatir la enfermedad, en el Hospital General de Tijuana (HGT).
“Ella entró por su propio pie al hospital y ya no salió en mucho tiempo”, recuerda su madre Teresa Gómez, quien aseguró que la noticia de que su hija fuera víctima de cáncer los tomó por sorpresa “y sin dinero para hacerle frente a los gastos”.

Liliana Fabiola recibía alrededor de 70 transfusiones de productos derivados de la sangre, tales como plaquetas y eritrocitarios, y para hacerle frente a esa necesidad, su familia tuvo que recurrir a la conciencia popular para solicitar donadores de sangre.

Sin embargo, la madre de la menor aclaró que gran parte de lo que implicó el tratamiento fue cubierto por el Seguro Popular, además del Patronato del Hospital General de Tijuana (HGT) para solventar las erogaciones adicionales y compra de medicinas “muy caras”.

“Con lo que pudimos buscamos gente que viniera a donar, hicimos una campaña para apoyar a los niños internados en el hospital; fue una reacción muy distinta a la que tuvimos la primera vez, cuando nos preguntamos qué íbamos a hacer”, sostuvo.

Mientras que la pequeña estuvo internada, le parecía “que todo iba de mal en peor, se le comenzó a caer el cabello, y yo rogaba todo el tiempo en la iglesia, pedía porque mi hija se aliviara, pero no cesaba de solicitar donadores altruistas”.

La niña, mientras estaba en tratamiento, comenzó una campaña de donación a la que se le llamó “No dejemos que más vidas se apaguen, donemos un poco de sangre”, que arrancó en agosto de 2013 y que fue apoyada por diversas instancias del sector Salud.

Desde ese tiempo, Liliana Fabiola, quien ya pasó la etapa de vigilancia, alta, continúa en esta campaña “para agradecerle a la gente todo lo que hicieron por mí cuando estuve enferma”, y comparte su experiencia con otros infantes que luchan aún contra el cáncer.

“Quisiera tener una varita mágica para que todos los niños se curen de cáncer”, dice la menor, pero como no la posee, busca quienes de manera desinteresada aporten sangre para inyectar vida a quienes todavía no superan igual que ella, esta enfermedad.

El director de la unidad hospitalaria, Fernando Martín Peñúñuri, indicó que el Hospital General de Tijuana atiende a 54 menores con cáncer, de los cuales 139 ya pasaron la etapa de vigilancia.

De ellos, actualmente registran 70 por ciento de sobrevida, cuando la media nacional es 50 por ciento “en algunos se logra hasta 90 por ciento de sobrevida, debido a la detección y atención oportuna”.