Roma, 5 Feb (Notimex).- La acuicultura satisfará cerca de dos tercios del consumo mundial de pescado en 2030, en medida que la pesca de captura se estabilice y aumente la demanda de una clase media global emergente, sobre todo en China, señaló la FAO.
De acuerdo con un reporte de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en 2030 el 62 por ciento pescado procederá de la acuicultura, con un crecimiento más acelerado de especies como la tilapia, la carpa o el pez gato.
Está previsto que la producción mundial de tilapia casi se duplique, desde 4.3 millones de toneladas a 7.3 millones anuales entre 2010 y 2030.
El informe titulado “La pesca hasta 2030: Perspectivas de la pesca y la acuicultura”, fue elaborado por la FAO, el Banco Mundial y el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI, por sus siglas en inglés).
Según la FAO, el 38 por ciento de todo el pescado que se produce actualmente en el mundo se exporta y, en términos de valor, más de dos tercios de las exportaciones de este producto de los países en desarrollo se dirigen a los países desarrollados.
Señala que China se está convirtiendo en un importante y creciente mercado para el pescado, que supondrá un 38 por ciento del consumo mundial en 2030.
Para ese año, se prevé que Asia represente el 70 por ciento del consumo mundial de este alimento.
Por otro lado, África Subsahariana verá una disminución del consumo de pescado per cápita del 1.0 por ciento anual desde 2010 hasta 2030.
Pero, debido al rápido crecimiento de la población -del 2.3 por ciento en el mismo período- el consumo total de este producto en la región aumentará en conjunto en 30 por ciento.
El director de Agricultura y Servicios Ambientales del Banco Mundial, Juergen Voegele, señaló por su parte que el informe aporta información valiosa para los países en desarrollo interesados en el crecimiento de sus economías a través de la producción pesquera sostenible.
“El suministro sostenible de pescado -producirlo sin agotar los recursos naturales productivos y sin dañar el medio ambiente acuático- es un enorme desafío”, advirtió Voegele.
La pesca y la acuicultura son una fuente vital de empleos, alimentos nutritivos y oportunidades económicas, especialmente para las comunidades pesqueras en pequeña escala.
Sin embargo, las amenazas de brotes de enfermedades a gran escala en la acuicultura y los impactos relacionados con el cambio climático podrían alterar dramáticamente este recurso, se indicó en el informe.
De acuerdo con un reporte de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en 2030 el 62 por ciento pescado procederá de la acuicultura, con un crecimiento más acelerado de especies como la tilapia, la carpa o el pez gato.
Está previsto que la producción mundial de tilapia casi se duplique, desde 4.3 millones de toneladas a 7.3 millones anuales entre 2010 y 2030.
El informe titulado “La pesca hasta 2030: Perspectivas de la pesca y la acuicultura”, fue elaborado por la FAO, el Banco Mundial y el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias (IFPRI, por sus siglas en inglés).
Según la FAO, el 38 por ciento de todo el pescado que se produce actualmente en el mundo se exporta y, en términos de valor, más de dos tercios de las exportaciones de este producto de los países en desarrollo se dirigen a los países desarrollados.
Señala que China se está convirtiendo en un importante y creciente mercado para el pescado, que supondrá un 38 por ciento del consumo mundial en 2030.
Para ese año, se prevé que Asia represente el 70 por ciento del consumo mundial de este alimento.
Por otro lado, África Subsahariana verá una disminución del consumo de pescado per cápita del 1.0 por ciento anual desde 2010 hasta 2030.
Pero, debido al rápido crecimiento de la población -del 2.3 por ciento en el mismo período- el consumo total de este producto en la región aumentará en conjunto en 30 por ciento.
El director de Agricultura y Servicios Ambientales del Banco Mundial, Juergen Voegele, señaló por su parte que el informe aporta información valiosa para los países en desarrollo interesados en el crecimiento de sus economías a través de la producción pesquera sostenible.
“El suministro sostenible de pescado -producirlo sin agotar los recursos naturales productivos y sin dañar el medio ambiente acuático- es un enorme desafío”, advirtió Voegele.
La pesca y la acuicultura son una fuente vital de empleos, alimentos nutritivos y oportunidades económicas, especialmente para las comunidades pesqueras en pequeña escala.
Sin embargo, las amenazas de brotes de enfermedades a gran escala en la acuicultura y los impactos relacionados con el cambio climático podrían alterar dramáticamente este recurso, se indicó en el informe.




