Pinal de Amoles, 4 de junio de 2026.- El Mirador Cuatro Palos, uno de los principales atractivos turísticos de Pinal de Amoles, permanece cerrado al público desde el 17 de mayo, un bloqueo que ya rebasa las dos semanas y que frenó la llegada de visitantes a la zona serrana.
A través de redes sociales, la administración del sitio responsabilizó a un grupo de personas —en su mayoría ajenas a la comunidad— de impedir el paso a los turistas, y pidió la intervención de las autoridades para poner fin a lo que califica como una vulneración constante de sus derechos.
El cierre tiene origen en una disputa agraria interna. La presidenta municipal, Guadalupe Ramírez, explicó que el conflicto deriva de un relevo en el comisariado ejidal ocurrido el año pasado y que todavía no se resuelve en el terreno legal.
¿Por qué está cerrado el Mirador Cuatro Palos?
La alcaldesa señaló que la cooperativa que opera el mirador conserva vínculos con el comisariado anterior, Francisco Vega, lo que impide a la nueva representación tomar el control pleno del sitio. "Es un tema ejidal, el municipio no tiene nada que ver", sostuvo, y aclaró que su administración interviene solo como facilitadora del diálogo a través de la Dirección de Gobierno.
Los administradores, en cambio, dirigieron sus señalamientos al coordinador de Asuntos Agrarios del Gobierno del Estado, Hugo Edgardo Delgado Altamirano, a quien atribuyen un trato altanero y parcial. Por esa razón, solicitaron que funcionarios municipales y estatales se aparten de las negociaciones, al considerar que ya no garantizan la imparcialidad necesaria para mediar.
La presidenta defendió la actuación del gobierno estatal e indicó que pidió por oficio la intervención de la dependencia para destrabar los juicios ejidales que mantienen paralizada la operación en Pinal de Amoles.
¿Cuánto turismo pierde la Sierra Gorda con el cierre?
El golpe económico no es menor. En fines de semana ordinarios, Cuatro Palos recibe entre 300 y 400 personas, cifra que se dispara hasta 1,200 visitantes diarios durante los periodos vacacionales, un flujo que sostiene a buena parte de los prestadores de servicios del Pueblo Mágico.
La situación se agrava porque coincide con el cierre de Río Escanela, otro punto turístico del municipio donde persiste un diferendo entre ejidatarios y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, pese a las obras de acceso realizadas en años recientes en la zona.
"Tienen disposición las partes, ya se dialogó con ellos y están de acuerdo en sentarse en la mesa para llegar a un acuerdo, eso es lo más importante para nosotros", aseguró Ramírez.
Mientras el litigio por la representación ejidal sigue su curso, las autoridades locales prevén reabrir el destino antes de la próxima temporada vacacional; los administradores condicionan cualquier acuerdo a una mediación externa que consideren imparcial.







