Santiago, 28 Oct (Notimex).- Chile es el país que más disminuyó su tasa de pobreza infantil dentro de las 41 naciones que pertenecen a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y/o a la Unión Europea (UE), informó hoy el Unicef.
De acuerdo con un comunicado de prensa del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) difundido en esta capital, la tasa de pobreza infantil en Chile era de 31.4 por ciento en 2006, la cual bajó a 22.8 por ciento en 2011.
“Esto significa que 490 mil niños que en 2006 estaban en situación de pobreza dejaron de estarlo en 2011. Sin embargo, la pobreza infantil en el país sigue siendo un desafío pendiente pues uno de cada cinco niños (22.8 por ciento) está en situación de pobreza”, acotó.
Respecto a la situación de los jóvenes de entre 15 y 24 años, el documento reveló un crecimiento del porcentaje de ellos que no cursan estudios ni trabajan (“NINI”), tasa que pasó de 19 por ciento en 2006 a 20.5 por ciento en 2011.
Según estadísticas de la OCDE, Chile redujo la tasa de desempleo juvenil desde 19.7 por ciento en 2008 a 16.1 por ciento en 2013, lo que ubicó a este país sudamericano en el primer lugar de los 41 países respecto a disminución del desempleo juvenil.
El estudio Report Card fue presentado por Innocenti, el Centro de Investigaciones del Unicef, y tiene por objetivo supervisar y comparar el desempeño de los países económicamente avanzados en cuanto al cumplimiento o afianzamiento de los derechos de los niños.
La 12 versión del Report Card, “Los niños de la recesión. Consecuencias de la crisis económica sobre el bienestar de la infancia en los países ricos”, está centrada en dar cuenta del impacto de la crisis en el deterioro del bienestar infantil.
Entre las conclusiones del estudio se encuentra que “los impactos de la crisis económica no afectaron por igual a todos los grupos sociales de la población; la infancia es la que se vio más afectada, incluso más que los ancianos”.
“Los efectos en los niños tampoco impactaron de manera uniforme; fueron los niños más vulnerables los que más sufrieron las consecuencias de la crisis, como los más pobres; los pertenecientes a familias migrantes, monoparentales o numerosas”, consignó.
Agregó que “los factores que más afectaron negativamente la vida de los niños en la crisis fueron el desempleo de los padres y la diminución en los ingresos medios familiares, lo que limitó el acceso de los niños a la comida, vivienda y servicios básicos”.
A nivel global, el documento apuntó que la pobreza descendió en 18 países de la OCDE y/o la UE, mientras que en 23 de los 41 países analizados la pobreza infantil aumentó desde 2008.
De acuerdo con un comunicado de prensa del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) difundido en esta capital, la tasa de pobreza infantil en Chile era de 31.4 por ciento en 2006, la cual bajó a 22.8 por ciento en 2011.
“Esto significa que 490 mil niños que en 2006 estaban en situación de pobreza dejaron de estarlo en 2011. Sin embargo, la pobreza infantil en el país sigue siendo un desafío pendiente pues uno de cada cinco niños (22.8 por ciento) está en situación de pobreza”, acotó.
Respecto a la situación de los jóvenes de entre 15 y 24 años, el documento reveló un crecimiento del porcentaje de ellos que no cursan estudios ni trabajan (“NINI”), tasa que pasó de 19 por ciento en 2006 a 20.5 por ciento en 2011.
Según estadísticas de la OCDE, Chile redujo la tasa de desempleo juvenil desde 19.7 por ciento en 2008 a 16.1 por ciento en 2013, lo que ubicó a este país sudamericano en el primer lugar de los 41 países respecto a disminución del desempleo juvenil.
El estudio Report Card fue presentado por Innocenti, el Centro de Investigaciones del Unicef, y tiene por objetivo supervisar y comparar el desempeño de los países económicamente avanzados en cuanto al cumplimiento o afianzamiento de los derechos de los niños.
La 12 versión del Report Card, “Los niños de la recesión. Consecuencias de la crisis económica sobre el bienestar de la infancia en los países ricos”, está centrada en dar cuenta del impacto de la crisis en el deterioro del bienestar infantil.
Entre las conclusiones del estudio se encuentra que “los impactos de la crisis económica no afectaron por igual a todos los grupos sociales de la población; la infancia es la que se vio más afectada, incluso más que los ancianos”.
“Los efectos en los niños tampoco impactaron de manera uniforme; fueron los niños más vulnerables los que más sufrieron las consecuencias de la crisis, como los más pobres; los pertenecientes a familias migrantes, monoparentales o numerosas”, consignó.
Agregó que “los factores que más afectaron negativamente la vida de los niños en la crisis fueron el desempleo de los padres y la diminución en los ingresos medios familiares, lo que limitó el acceso de los niños a la comida, vivienda y servicios básicos”.
A nivel global, el documento apuntó que la pobreza descendió en 18 países de la OCDE y/o la UE, mientras que en 23 de los 41 países analizados la pobreza infantil aumentó desde 2008.




