Se suma minoría islámica Rohingya a drama de migrantes Kuala

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Lumpur, 11 May 15 (Notimex).- Más de mil 500 personas integrantes de la minoría Rohingya, así como oriundos de Bangladesh, han sido detenidos en los pasados dos días en Indonesia y Malasia, en un nuevo drama de inmigrantes.

La policía de Malasia informó este lunes que más de mil migrantes fueron arrestados en la norteña isla de Langkawi, mientras la policía de Indonesia indicó por su parte que ha detenido a unas 600 personas del mismo origen, señalaron reportes de prensa internacional.

Las detenciones se dan a poco menos de una semana de que varios cadáveres de presuntos inmigrantes rohingya fueron encontrados en una plantación de hule en la zona fronteriza entre Tailandia y Malasia.

De acuerdo a los reportes, estos inmigrantes son víctimas de traficantes con años de operación en la región.

Datos de la Organización Nacional Arakan Rohingya, con sede en Londres, indican que estos inmigrantes residen en la provincia de Arakan, en la costa occidental de Myanmar, antes Birmania.

En su mayoría profesan la confesión islámica en un país budista, lo que alegan les ha generado discriminación y persecución por parte de los mayoritarios Rakhine, o budistas de Arakan.

De acuerdo a esa organización, autoridades fronterizas de Myanmar los pretenden obligar desde el pasado enero a que se declaren como originarios de Bangladesh, o de lo contrario serán acusados de nexos con grupos separatistas.

Rechazan que sean migrantes de Bangladesh en Myanmar, y reivindican el origen de sus raíces en la antigua Birmania, cuya falta de reconocimiento origina racismo, etnocidio y genocidio.

También recuerdan que las constituciones de 1947 y 1974 los reconocen como ciudadanos originarios de Myanmar, por lo que no requieren optar por esa nacionalidad bajo la ley de ciudadanía de 1982, como pretende el actual gobierno.

Habib Siddiqui, activista a favor de los derechos del pueblo Rohingya, escribió la víspera en The Burma Times que se niega el derecho a la identidad de este grupo islámico con siglos de existencia.

Precisó que en los pasados 34 meses, prácticamente tres años, más de 100 mil rohingyas han sido expulsados de su territorio original, muchos de los cuales han muerto o terminado como esclavos.

La comunidad internacional necesita realizar una urgente acción ante las señales que provienen de Myanmar y prevenir futuras atrocidades, incluido el genocidio, concluyó.