EEUU, 7 Junio 2025.- Vestidos de calle, con el rostro totalmente cubierto unos y otros a cara descubierta, agentes del Servicio de Control de InmigraciĂłn y Aduanas (ICE) se abalanzaron este viernes en el pasillo de un tribunal de inmigraciĂłn del sur de Manhattan sobre dos inmigrantes que habĂan acudido a una cita rutinaria.
"¡No se mueva!", "¡No se resista!", gritaban los agentes a los dos hombres inmovilizados en el piso tras salir de la sala del tribunal adonde acudieron a una cita en su proceso migratorio.
Los agentes los maniataron por la espalda antes de desaparecer por los ascensores desde la planta 12 del Tribunal de InmigraciĂłn, donde este viernes podrĂa haber acabado su sueño americano.
En las Ăşltimas semanas, el ICE ha intensificado sus operaciones dentro y en los alrededores de los tribunales de inmigraciĂłn.
En enero, el Departamento de Seguridad Interior (DHS, por su sigla en inglés) revocó directrices previas que limitaban el acceso del ICE a "zonas protegidas" como los tribunales.
Un familiar que acompañó a la cita a uno de los detenidos, el dominicano JoaquĂn Rosario, de 34 años, explicĂł que Ă©ste habĂa llegado hace un año a Nueva York "chequeado" (inscrito) en la frontera. Este viernes tenĂa su primera cita en la corte sobre su caso.
"VenĂa tranquilo, no pensaba que le iba a pasar nada", dijo a la AFP Julián Rosario, que no quiso especificar su parentesco, todavĂa impactado. Tan seguro venĂa que ni siquiera estaba acompañado por un abogado, agregĂł.
El otro detenido, de rasgos asiáticos, llegó solo y fue escoltado por uno de los numerosos voluntarios de organizaciones protectoras de los derechos humanos que abundan en torno a los ascensores, al lado de los agentes del ICE.
Los voluntarios acompañan a los inmigrantes en el camino a su cita en la sala de la corte y después hacia la salida, en un intento de garantizar su seguridad.
De nada sirvieron sus gritos para impedir que los agentes del ICE llevaran acabo su operaciĂłn.
Antes, otros migrantes, incluidas familias, que habĂan acudido a su cita en la corte, se fueron sin ser perturbados.
Una pareja de venezolanos que no quisieron dar su nombre estaban exultantes porque la próxima cita será en 2027.
- "Sonar la alarma" -
"Esto no habĂa pasado nunca", murmura perplejo a la AFP un guardia de seguridad que lleva trabajando "varios años" en el tribunal, tambiĂ©n inmigrante.
Estas acciones han puesto en pie de guerra a los grupos defensores de los derechos humanos, que alegan que socavan la confianza en el sistema judicial y dejan a los inmigrantes en el dilema de acudir o no a una cita para su proceso migratorio.
Uno de los primeros detenidos bajo esta nueva modalidad en Nueva York fue el venezolano de 20 años Dylan López Contreras, el pasado 21 de mayo, tras acudir a una cita rutinaria en el tribunal de migración del sur de Manhattan.
HabĂa entrado al paĂs hace un año con un permiso humanitario y habĂa solicitado asilo. Sus abogados presentaron el 29 de mayo una solicitud de habeas corpus porque su detenciĂłn "viola la cláusula del debido proceso" y los procedimientos administrativos.
"Son secuestros ilegales", dice la activista y funcionaria del sistema judicial Karen Ortiz, que este viernes se manifestaba cerca de la corte para pedir que se "pare la guerra contra los inmigrantes".
"Estamos en el punto en que tenemos que hacer sonar la alarma y mostrar al pĂşblico lo grave que es esto y una forma en la que podemos hacerlo es poniĂ©ndonos fĂsicamente entre un agente del ICE enmascarado y alguien a quien están tratando de detener y enviar lejos" a las personas afectadas.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero pasado, la administraciĂłn de Donald Trump ha convertido la lucha contra la inmigraciĂłn -a la que considera una "invasiĂłn" de criminales"- uno de los ejes de su polĂtica.
Además de proceder a redadas, detenciones arbitrarias y deportaciones -entre ellas las de 252 venezolanos enviados a una cárcel de máxima seguridad en El Salvador- asĂ como detenciones de estudiantes propalestinos y revocaciĂłn de visados a alumnos extranjeros- esta semana anunciĂł el veto o restricciones de entrada a ciudadanos de 19 paĂses, entre ellos HaitĂ, Cuba y Venezuela.
Ello se suma a la decisiĂłn de revocar el permiso de estancia temporal a 532.000 migrantes de Cuba, HaitĂ, Nicaragua y Venezuela.




