EEUU, 14 Nov 2024.- El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca es una bendición para muchos actores del sector de las criptomonedas que esperan que Estados Unidos se resposicione en este mercado mundial.
El candidato republicano, antes muy opuesto a esta tecnologĆa, prometió en julio hacer de su paĆs "la capital mundial de las criptomonedas".
Los grupos de apoyo cercanos a las divisas digitales juntaron unos 245 millones de dólares durante la campaƱa presidencial, segĆŗn la Comisión Electoral Federal (FEC), la mayor parte destinada a atacar a los demócratas que se oponen al desarrollo de esta tecnologĆa.
Según The Washington Post, apenas fue elegido la semana pasada, el magnate republicano comenzó a buscar perfiles de colaboradores partidarios de las criptomonedas para puestos clave de su futuro gobierno.
Algunos miembros de su equipo tienen como misión estudiar este mundo de las divisas numéricas para comprender mejor sus expectativas en materia de reglamentación, señaló el diario.
La perspectiva de una nueva presidencia de Trump puso en órbita al bitcoin, la mÔs popular de las criptomonedas, que ganó mÔs de 25% en una semana y el miércoles superó, por primera vez, los 90.000 dólares.
Trump tiene previsto remover de su cargo al presidente del organismo regulador de los mercados financieros (SEC), Gary Gensler, un crĆtico del sector.
Sin reglamentación clara, este exbanquero eligió un abordaje represivo de las criptomonedas, cuyo funcionamiento pretende reglamentar como productos financieros clÔsicos.
La SEC llevó asà ante la justicia a tres de las mayores plataformas de intercambio: Binance, Coinbase y Kraken, ademÔs de a algunas start-up.
- Empujadas al extranjero -
"La ausencia de reglas claras no solo ahogó la innovación, sino que llevó a empresas" del sector "a paĆses con legislación mĆ”s transparente", consideró Katherine Snow, responsable jurĆdica de Thesis, que desarrolla aplicaciones en base al bitcoin.
Un proyecto de ley ahora en manos del Senado prevƩ que sea otro regulador, la CFTC, que se ocupe del sector con una perspectiva mƔs pragmƔtica y menos dogmƔtica.
Este cambio regulatorio podrĆa "acelerar la aprobación de nuevos productos de inversión" y "aumentar el flujo de capitales" al ecosistema de monedas digitales, sostuvo Simon Peters, analista de eToro.
Chandra Duggirala, titular de la incubadora Tides.Network, espera una ruptura con la polĆtica del gobierno de Joe Biden, vista como "desfavorable para las criptomonedas en Estados Unidos".
En particular, este ejecutivo seƱaló la presión a los bancos tradicionales para disuadirlos de colaborar con los empresarios de la "blockchain", la tecnologĆa base de las monedas digitales.
"Quisiéramos que las personas talentosas no se vean intimidadas a la hora de unirse a esta industria", señaló Burnt Banksy, fundador de la plataforma Xion.
Muchas veces estigmatizado, o presentado como refugio de especuladores e incluso de delincuentes, el mundo de las monedas alternativas espera normalizar su existencia con Donald Trump en la Casa Blanca.
- Posible conflicto de interƩs -
Michael Cahill, de Douro Labs, especialista en datos financieros, cree en el compromiso de Trump con las criptomonedas porque "lanzó sus propios proyectos" en este campo.
En setiembre, el millonario y sus tres hijos se asociaron con varios lĆderes del sector para lanzar World Liberty Financial, plataforma de colocación y prĆ©stamos en criptomonedas.
Esta situación despierta interrogantes sobre posibles conflictos de interés, ya que medidas favorables a las criptodivisas benefician directamente a este emprendimiento del que es parte el presidente electo.
Para los directivos de la plataforma Coinhouse, el gobierno de Trump deberĆa alentar los pagos en "stablecoins", criptomonedas indexadas a otras divisas, la mayorĆa de las veces al dólar, lo cual limita mucho su volatilidad.
La legitimación de las criptomonedas beneficiarĆa tambiĆ©n la constitución de reservas nacionales de bitcoins, una alternativa evocada en julio por Donald Trump.
Según Simon Peters, el gobierno posee ya unos 210.000 bitcoins provenientes, esencialmente, de incautaciones en casos judiciales, lo cual representa unos 18.000 millones de dólares.



