Ciudad de México, 4 de septiembre de 2026.- Entre 50 y 80 por ciento del daño que la radiación solar provoca en la piel se recibe antes de los 18 años, por lo que la infancia es la etapa prioritaria para establecer hábitos de protección, explicó la doctora Nanette Alcántara Solís, jefa del Departamento de Dermatología Pediátrica del Hospital General del Centro Médico Nacional (CMN) La Raza, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La especialista habló durante el taller de fotoprotección, actividad académica que se realiza año con año y que reunió a 85 médicos del Hospital General del CMN La Raza, entre personal de base, de primer contacto y residentes de las especialidades de Pediatría Dermatológica, Medicina Interna y Alergología.

En su conferencia "Fotoprotección y abordaje diagnóstico de lesiones pigmentadas", Alcántara Solís detalló que la protección frente a la radiación ultravioleta debe combinar medidas tópicas, físicas y conductuales: ropa protectora, sombreros de ala ancha, lentes con filtro ultravioleta, permanecer bajo sombra y evitar la exposición solar en las horas de mayor intensidad.
Precisó que los menores de seis meses no deben exponerse directamente al sol. Cuando sea necesario salir, deben privilegiarse la sombra, la ropa protectora y los accesorios adecuados. En mayores de seis meses recomendó el uso de protectores solares minerales en las zonas expuestas.
La prevención, dijo, debe involucrar al personal de salud, a padres, cuidadores y escuelas; el personal médico de primer contacto es clave para detectar oportunamente alteraciones de la piel y orientar a las familias sobre las principales medidas preventivas.

Durante el taller, Alcántara Solís abordó además qué lesiones pigmentadas requieren valoración médica: las que cambian de forma, tamaño o color, presentan elevación, crecimiento progresivo, ulceración, sangrado, comezón o dolor, así como las que aparecen de manera reciente.
La piel infantil tiene características estructurales que la hacen más susceptible al daño por radiación ultravioleta, explicó por su parte la doctora Adriana María Valencia Herrera, especialista en Dermatología Pediátrica del Hospital Infantil de México "Federico Gómez". Un análisis de 51 estudios, recordó, encontró que el antecedente de una quemadura solar en la infancia incrementa casi al doble el riesgo de desarrollar melanoma.

La protección no depende únicamente de los productos aplicados sobre la piel. Valencia Herrera recomendó ropa de tejido cerrado, preferentemente de fibras sintéticas y colores oscuros, además de prendas con factor de protección ultravioleta (UPF): los textiles con UPF de 40 a 50+ bloquean entre 97.5 y más de 98 por ciento de la radiación ultravioleta.
El factor de protección solar, agregó, depende de la cantidad aplicada, la frecuencia de reaplicación, la sudoración, el contacto con el agua y la composición de la fórmula. Recomendó productos de amplio espectro, con factor de protección de al menos 30, resistentes al agua y al sudor, aplicados en cantidad adecuada.
Convertir estas acciones en hábito desde la infancia, enfatizaron ambas especialistas, contribuye a disminuir el daño acumulado en la piel, el desarrollo de lesiones malignas y precancerosas, y el fotoenvejecimiento asociado a la exposición a radiación ultravioleta.




