México: Ser madre valida a las niñas para protegerse del crimen organizado

Joven embarazada con playera blanca y pulseras de colores sostiene su vientre, con estudiantes al fondo, en referencia al embarazo infantil en México.

Durante 2025 se registraron 7 mil 887 nacimientos en niñas de 10 a 14 años en México, un promedio de 22 por día; la Redim advierte que algunas ven en la maternidad una protección frente al reclutamiento criminal.

SEMLAC
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Cd. de México, 14 Octubre 2026.- (SEMlac).- Hay que ver a las niñas y adolescentes como iguales y escucharlas para hacer diagnósticos reales, no desde escritorios adultos, afirma Tania Ramírez Hernández, directora de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

Si bien disminuyó el embarazo en adolescentes de 15 a 17 años, no ocurrió lo mismo con el de las niñas de 11 a 14. Se escucha a las niñas decir: “Ya sé que no voy a ir a la escuela, que no voy a ser universitaria, pero ser mamá me valida y me protege de quien me quiere ‘llevar a la maña’”, agrega Ramírez Hernández.


La frase alude a cuando alguien busca reclutar, involucrar o meter a una persona en el mundo del crimen organizado, la delincuencia o el narcotráfico.

La conversación “¿Qué sueñan las niñas mexicanas?”, en el podcast Feminismo desde Cero, de la periodista Sara Lovera López y enmarcada en el contexto del Día Internacional de la Niña (11 de octubre) se abordó el embarazo adolescente en el marco del tema de Naciones Unidas para esta conmemoración.

Bajo el llamado a “Poner fin al matrimonio infantil e invertir en los derechos de las niñas”, la ONU hace un llamado a los países a redoblar los esfuerzos para proteger la libertad de las niñas, ampliar sus oportunidades y garantizar que puedan participar en las decisiones que marcarán su futuro.

Durante 2025, se registraron 7.887 nacimientos en niñas de entre 10 y 14 años en México (un promedio de 22 por día). En adolescentes de 15 a 17 años, la cifra fue de 86.828 nacimientos.

La meta nacional hacia el 2030 busca reducir a la mitad la tasa de fecundidad en adolescentes y erradicar por completo el embarazo en niñas de 14 años o menos, de acuerdo con la Estrategia Nacional para Prevención del Embarazo en Adolescentes (Enapea).

Por otra parte, a nivel nacional el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) lanzó la estrategia “Niñas Sí, Madres No” para fortalecer las acciones de prevención y erradicación de la violencia sexual contra niñas y adolescentes, así como del embarazo infantil y las uniones forzadas.

En México, la situación de las uniones tempranas permanece como un desafío, considerada como violencia sexual por el organismo SIPINNA, de acuerdo al Manifiesto “Niñas Sí, Madres No” lanzado en septiembre.

En 2025 el 18,2 por ciento de las jóvenes en México se había unido antes de cumplir los 18 años, a pesar de que el matrimonio antes de esa edad está prohibido. La proporción alcanza 35 por ciento en Guerrero, 27,6 por ciento en Chiapas y 27,1 por ciento en Zacatecas, de acuerdo con el Consejo Nacional de Población (Conapo).

Respecto al embarazo adolescente, Lorena Villavicencio Ayala, titular de SIPINNA, ha señalado: “No podemos normalizar este tipo de situaciones; cuando se trata de niñas de 10 a 14 años que quedan embarazadas, eso no fue producto del amor, sino del descuido; por contextos de violencia, desigualdad o porque los adultos no las supimos proteger”.

De acuerdo con SIPINNA, entre 2018 y 2025 se logró disminuir 24,9 por ciento estos nacimientos, pero la cifra sigue implicando una “emergencia”. Este no es un problema rural y lejano, pues en 2024, 53,8 por ciento de estas niñas vivían en ciudades y casi la mitad sólo habían completado la enseñanza primaria. La razón de fecundidad forzada crece de 0,66 a 3,19 por cada 1.000 niñas, según el estado donde les tocó nacer.

De acuerdo con el Análisis de la situación de los derechos de niñas, niños y adolescentes en México 2018-2025, publicado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en mayo de 2026, la tasa de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes pasó de 58,4 a 127,2 casos por cada 100.000 habitantes entre 2018 y 2023, afectando de manera desproporcionada a niñas y adolescentes.

El mismo informe señala que la educación media superior todavía no alcanza a más de tres de cada 10 adolescentes.

La violencia también se extiende al entorno digital. Un estudio de Unicef, la red global ECPAT, contra la explotación sexual de la niñez y la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), publicado en junio de 2026, estima que uno de cada ocho adolescentes usuarios de internet en México sufrió explotación o abuso sexual facilitados por tecnologías digitales durante un periodo de un año, lo que equivale a alrededor de 1.6 millones de adolescentes. En casi dos de cada tres casos, la víctima conocía a la persona agresora.

Escuchar a las niñas para diagnósticos reales

En la conversación con Sara Lovera, Ramírez Hernández reconoce que el SIPINNA es un logro de las mujeres que impulsaron su establecimiento en 2015, durante la administración de Enrique Peña Nieto, porque así se empezó a visibilizar el problema. Considera que, así como fue posible que se reconociera a las mujeres como inteligentes y capaces de votar y ser votadas, también se pueda reconocer a las niñas con derechos a ser respetadas.

Ahora, si bien reconoce que disminuyó el embarazo adolescente, también señala que aumentó el número de desapariciones de niñas y adolescentes, aunque no se tienen cifras oficiales.

Por eso, Redim insiste en que se visibilice la trata en menores de edad, que ocurre no sólo en la explotación sexual tradicional, sino también a través del reclutamiento y utilización de niñas, niños y adolescentes por grupos criminales (para sicariato, transporte de drogas, actividades delictivas y trabajo forzado), y exige que las autoridades traten a los menores como sujetos de derechos y no los criminalicen, agrega Ramírez Hernández.

Igualmente, detalla que la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas contempla múltiples prácticas, pero no se tienen cifras oficiales del reclutamiento de niñas y adolescentes ni de la trata con fines de explotación sexual, comercial o no. Hay niñas sicarias, por lo general en el rango de 14 a 19 años.

Ramírez Hernández explica que es difícil que se aplique una ley conforme al principio del “interés superior de la niñez”. Si las leyes se cumplieran, tendríamos otro país: “tenemos leyes de oro, pero la realidad es lodo”; sin embargo, marcan el estándar hacia donde debemos caminar.

En su opinión, hay que escuchar a las niñas: “Tenemos que verlas como iguales, compañeras de lucha, personas que tienen otros conocimientos y una experiencia de vida que, aunque corta, es muy potente y muy valiosa; niñas poderosas. Hay que darles voz, ponerlas al frente de la Marcha del 8 de marzo y acompañarlas para que sepan que tienen derecho a vivir la vida que quieran”.

En México, Unicef reporta que únicamente 24 por ciento de las niñas y los niños de nueve a 11 años considera que su opinión siempre es tomada en cuenta en su comunidad, mientras que sólo 13 de las 32 entidades cuentan con Consejos Consultivos de Niñas, Niños y Adolescentes.

La Redim es una coalición de 77 organizaciones de la sociedad civil mexicana que desarrollan programas a favor de niñas, niños y adolescentes mexicanos en situaciones de vulnerabilidad y que operan en 17 Estados de la República Mexicana.

ONU: terminar con el matrimonio infantil e invertir en las niñas

La ONU señala que aproximadamente una de cada cinco niñas en el mundo se casa o entra en una unión antes de cumplir 18 años, lo que representa alrededor de 650 millones de mujeres y niñas que viven hoy y que fueron casadas durante su infancia. Unicef, en tanto, advierte que el matrimonio infantil está relacionado con interrupciones educativas, aislamiento social, menores oportunidades económicas y un mayor riesgo de violencia.

Además, América Latina y el Caribe enfrenta un desafío particular: es la única región del mundo donde los matrimonios infantiles y las uniones tempranas no han disminuido durante los últimos 25 años.

Unesco: de garantizar acceso a lograr empoderamiento

A nivel mundial, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) reporta que 133 millones de niñas permanecen fuera de la escuela, frente a 140 millones de niños. Además, las mujeres representan casi dos terceras partes de las personas adultas que no saben leer.

La educación también ocupa un lugar central en la agenda internacional de este año. La Unesco, mediante su “Estrategia para la Igualdad de Género en y a través de la Educación 2026-2029”, plantea pasar “del acceso al empoderamiento” y transformar los sistemas educativos para que sean capaces de avanzar hacia la igualdad de género.

La organización identifica tres prioridades: mejores datos para orientar las decisiones; mejores marcos jurídicos y de política pública para garantizar derechos; y mejores prácticas de enseñanza y aprendizaje que fortalezcan la autonomía y la capacidad de acción de las niñas y las mujeres.