Ciudad de México, 5 de noviembre de 2026.- El Museo Nacional de Arte (MUNAL) inauguró “Dr. Atl. Energía cósmica de la materia”, una exposición que revisa la obra y el legado de Gerardo Murillo en el marco de los 151 años de su nacimiento y que permanecerá abierta al público hasta el 30 de mayo de 2027.
La muestra, organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), reúne alrededor de 130 piezas de más de 20 colecciones públicas y privadas: pinturas, dibujos, fotografías, documentos, libros y revistas. La mayoría explora el interés y la reflexión de Dr. Atl sobre el cosmos y la naturaleza.
El planteamiento va más allá del paisaje. La curadora Rebeca Barquera indicó que la exposición se adentra en el amplio conocimiento que Murillo tenía de las tecnologías pictóricas: la creación de sus atlcolors y otras innovaciones, como la acquaresina, la petrorresina y el dibujo tonal.
“Lo que queríamos en esta exposición es mostrar a Gerardo Murillo en estas múltiples facetas, no solo como pintor paisajista, sino como poeta, como novelista, como empresario, como una persona que se movió en distintos lugares desde la ciencia y las artes”, explicó.
La teoría cósmica de Dr. Atl, presente tanto en su poesía como en su pintura, constituye una reflexión filosófica de largo alcance dentro de su corpus multidisciplinario y se despliega a lo largo del recorrido.
En su pensamiento y obra, la energía cósmica de la materia se revela a través del estudio de las conexiones entre macrocosmos y microcosmos a partir de la pintura de paisaje, una exploración que se vale de la vulcanología, la astronomía y otras ciencias.
La propuesta curatorial se estructura en tres ejes. El primero, Teoría cósmica, se centra en las ideas de Murillo sobre la relación entre los seres humanos, la naturaleza y el universo, así como en su interés por las atmósferas, las vibraciones y las fuerzas naturales, que llevó al terreno artístico.
El segundo, Modernismos, pone en perspectiva su participación en las transformaciones del arte de las primeras décadas del siglo XX y su cuestionamiento de las formas tradicionales de representación, en particular en el paisaje, el color y la construcción del espacio.
El tercero, Tecnología pictórica, reúne sus investigaciones sobre materiales, técnicas y procedimientos, entre ellos la perspectiva curvilínea, con la que exploró nuevas formas de representar el paisaje.
Entre las obras figuran los estudios para su libro El hombre más allá del universo, paisajes de su primera etapa como el Popo de 1908, el Dibujo constructivista de 1928, las reflexiones pictóricas que realizó sobre la erupción del Paricutín y la vista Amanecer en el Popocatépetl.
Durante la inauguración, la directora general del INBAL, Alejandra de la Paz Nájera, celebró el trabajo curatorial del equipo del MUNAL, que acompañó la investigación de la historiadora del arte Barquera.
“Gerardo Murillo es uno de los creadores cuya obra fue declarada Monumento artístico de la nación en 1964. Esta declaratoria reconoció la obra del Dr. Atl como parte de un legado que debía de ser preservado para futuras generaciones por poseer un valor estético relevante, por su representatividad, su grado de innovación, sus materiales y técnicas”, expresó De la Paz.
En línea con los ejes de trabajo de la Secretaría de Cultura, para que los acervos encuentren nuevos públicos, dijo que “es fundamental que el patrimonio y los monumentos artísticos se protejan, pero también que se continúen investigando y poniendo en valor a través de nuevos enfoques y perspectivas que permitan a los públicos redescubrirlos”.
La directora del MUNAL, Mireida Vázquez Torres, indicó que al trabajar en la exposición “era importante acceder a un Gerardo Murillo, un Dr. Atl, desde distintas perspectivas que nos permitieran enlazar a un artista multifacético que tuvo muchas etapas de creación”.
Gerardo Murillo, Dr. Atl (Guadalajara, 1875 – Ciudad de México, 1964), fue artista, escritor y gestor cultural. Se formó en México y Europa, adoptó el nombre Atl, palabra náhuatl que significa agua, y fue profesor y conservador en la Escuela Nacional de Bellas Artes e impulsor de la exposición de arte mexicano con motivo del Centenario de la Independencia, en 1910.
Su interés por la experimentación lo llevó a desarrollar nuevas formas de representación y materiales; su fascinación por los fenómenos naturales, a presenciar el nacimiento del Paricutín en 1943. Reconocido por sus exploraciones vulcanológicas y por su papel en la renovación del arte mexicano de las primeras décadas del siglo XX, fue también precursor del muralismo.
“Dr. Atl. Energía cósmica de la materia” está abierta al público en el Museo Nacional de Arte, en Tacuba 8, Centro Histórico de la Ciudad de México, hasta el 30 de mayo de 2027.




