Querétaro, 2 de octubre de 2026.- El 5 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Arquitectura, y la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) eligió para esta edición el lema "Housing is a Human Right. Build It.", que en español se lee: la vivienda es un derecho humano, constrúyela.
La UIA creó la fecha en 1985 y la celebra cada primer lunes de octubre, en paralelo con el Día Mundial del Hábitat de la ONU, que en 2026 gira en torno a una vivienda adecuada para todos. Entre las soluciones que plantea, el organismo menciona modelos de vivienda incluyentes y la reutilización de los edificios que ya existen.
En México, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) estimó un déficit de alrededor de ocho millones de viviendas en 2024. El programa Vivienda para el Bienestar tiene como meta construir 1.8 millones en el sexenio.
El país llega a la fecha con 36 sitios en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO: 28 culturales, seis naturales y dos mixtos. Entre los culturales figuran la ciudad prehispánica de Teotihuacán, inscrita en 1987, y la de Chichén Itzá, en 1988.
En julio de 2026, la 48 sesión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en Busan, Corea del Sur, no inscribió ninguno mexicano nuevo.
Querétaro figura en esa lista con su centro histórico, inscrito en 1996, y con las Misiones Franciscanas de la Sierra Gorda, de 2003. La Zona de Monumentos Históricos abarca 203 manzanas donde la traza geométrica de los españoles convive con las calles sinuosas del núcleo indígena, y donde, según la UNESCO, cohabitaron otomíes, tarascos, chichimecas y españoles.
En San Juan del Río, el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) incluye el Puente de la Historia y el templo y convento de Santo Domingo.
El Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México, lo concluyó un queretano. Federico Mariscal nació en la ciudad de Querétaro el 7 de noviembre de 1881 y se tituló de arquitecto en 1903.
El 13 de octubre de 1930 retomó el proyecto que el italiano Adamo Boari había comenzado en 1904. Mariscal terminó la obra en 1934 y el palacio se inauguró el 29 de septiembre de ese año. El exterior conserva el art nouveau de Boari; el interior lleva el art decó de Mariscal.
Para los acabados interiores se eligieron solo mármoles mexicanos, y el de tonos rosa y rojo provino de Querétaro, de acuerdo con una columna de Ángeles González Gamio publicada en La Jornada.
En Guadalajara, el Hospicio Cabañas se construyó con el diseño de Manuel Tolsá a partir de 1805 y tiene 23 patios. La UNESCO lo inscribió en 1997. Entre 1937 y 1939, José Clemente Orozco pintó en su capilla más de 50 murales.
En San Miguel de Allende, Guanajuato, la fachada neogótica de la Parroquia de San Miguel Arcángel se levantó en la década de 1880 y es obra de Zeferino Gutiérrez Muñoz (1840-1916), alarife, cantero y albañil otomí nacido en esa ciudad, según el INAH. San Miguel de Allende y el Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco están en la lista de la UNESCO desde 2008.
Luis Barragán sigue siendo el único mexicano ganador del Premio Pritzker, que recibió en 1980. Su Casa Estudio, construida en 1948 en Tacubaya, fue inscrita en 2004.
Guillermo Eguiarte, director de la casa, señaló en 2024 que, de los 35 sitios mexicanos inscritos entonces, solo dos son del siglo XX: la Casa Barragán y el Campus Central de la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México.
La Lista Indicativa de la UNESCO conserva 23 candidaturas mexicanas, entre ellas Álamos, en Sonora; Santa Prisca de Taxco; la ciudad prehispánica de Cantona y el bosque, cerro y Castillo de Chapultepec.
En ese castillo se entregó en mayo el Premio Pritzker 2026 al chileno Smiljan Radić, en una ceremonia que tuvo por sede la Ciudad de México.




