México, 12 Oct. (Notimex).- El joven matador tlaxcalteca Sergio Flores, cumplió hoy con una digna y pulcra actuación, durante la tradicional Corrida de la Hispanidad 2013, en la Monumental Plaza de Toros de Las Ventas, de Madrid, España.
Sergio Flores alternó en este importante festejo en el máximo escenario taurino del mundo, al lado del colombiano Luis Bolívar y del español Paco Ureña, quienes también se fueron con las manos vacías de trofeos, en parte por el pésimo juego que dieron toros de tres distintas ganaderías.
Se lidiaron tres astados del hierro de La Dehesilla, dos bureles más de José Luis Pereda y uno más del campo de Hermanos Sánchez Herrero, todos desiguales en su presencia y con poco juego en general, lo que malogró la tarde para los tres espadas.
En su primer turno, el joven torero tlaxcalteca Flores se empeñó y se entregó en una labor valiente y voluntariosa, ante un rival más peligroso que noble y de escaso recorrido, en lo que fue una labor de mucha dignidad y deseos por cumplir.
Luego de batallar con muchos recursos, dignidad y entrega, Sergio Flores despachó al pésimo burel con una estocada entera, aunque desprendida, para recibir una merecida ovación como justo premio.
Con su segundo toro, Flores poco pudo hacer, ya que el burel resultó el de menor recorrido y emotividad de todo el encierro combinado, sin embargo, volvió a mostrar temple, valor y mucha entrega. Mató con rapidez para irse con algunas palmas y un aviso.
El colombiano Bolívar también se estrelló con un lote poco propicio para el lucimiento, a pesar de sus bravos y valientes intentos por hacer faena, sin éxito alguno. Se fue con silencio y una ovación con aviso. Paco Ureña tuvo la misma suerte, al irse con ovación con aviso y palmas.
Sergio Flores alternó en este importante festejo en el máximo escenario taurino del mundo, al lado del colombiano Luis Bolívar y del español Paco Ureña, quienes también se fueron con las manos vacías de trofeos, en parte por el pésimo juego que dieron toros de tres distintas ganaderías.
Se lidiaron tres astados del hierro de La Dehesilla, dos bureles más de José Luis Pereda y uno más del campo de Hermanos Sánchez Herrero, todos desiguales en su presencia y con poco juego en general, lo que malogró la tarde para los tres espadas.
En su primer turno, el joven torero tlaxcalteca Flores se empeñó y se entregó en una labor valiente y voluntariosa, ante un rival más peligroso que noble y de escaso recorrido, en lo que fue una labor de mucha dignidad y deseos por cumplir.
Luego de batallar con muchos recursos, dignidad y entrega, Sergio Flores despachó al pésimo burel con una estocada entera, aunque desprendida, para recibir una merecida ovación como justo premio.
Con su segundo toro, Flores poco pudo hacer, ya que el burel resultó el de menor recorrido y emotividad de todo el encierro combinado, sin embargo, volvió a mostrar temple, valor y mucha entrega. Mató con rapidez para irse con algunas palmas y un aviso.
El colombiano Bolívar también se estrelló con un lote poco propicio para el lucimiento, a pesar de sus bravos y valientes intentos por hacer faena, sin éxito alguno. Se fue con silencio y una ovación con aviso. Paco Ureña tuvo la misma suerte, al irse con ovación con aviso y palmas.




