México, 19 Sep. (Notimex).- Un delirante montaje erótico, intenso y desgarrador es lo que ofrece la ópera "La violación de Lucrecia", que a partir de mañana abre temporada en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque (CCB) en esta ciudad.
Bajo la dirección de André Dos Santos y Oswaldo Martín del Campo, se trata de la espectacular ópera británica del célebre compositor Benjamin Britten (1913-1976), la cual se escenificará en este espacio cultural como parte de los festejos mundiales del centenario de su natalicio.
Durante un ensayo para medios de comunicación, esta aclamada ópera inglesa goza de un despliegue espectacular de cantantes y músicos, que junto a un reconocido equipo de creativos ejecutante de una innovadora propuesta estética en este tipo de montajes, acerca al público la obra más controversial de Britten con una versión fresca.
Escrita en 1946, "La violación de Lucrecia" fue la primera ópera de cámara del también pianista Benjamin Britten, y en la que se aprecia una gran preocupación por las consecuencias de la Guerra.
"A pesar de lo violento del título, es una obra con tintes redentores y analogías cristianas donde se compara a Lucrecia con Jesucristo. Controversial y enigmática; la obra muestra el papel de la sociedad en la Guerra, que puede equipararse a los hechos violentos actuales en todo el mundo, e inclusive en México", dijo André Dos Santos, director musical de Offenbach Operetta Studio.
Con una orquesta de músicos independientes, en la puesta en escena participan cantantes como Belén Rodríguez, Rebeca Samaniego, Carolina Wong, Ricardo Castrejón, Mariano Fernández, Óscar Velázquez, Graciela Rivera, Alejandro López y Antonio Albores, más una veintena de intérpretes nacionales.
Para Dos Santos, Britten supo colocarse en la alta esfera cultural inglesa, lo cual queda demostrado con la ópera que escribió para la coronación de la reina Isabel II en el año de 1953, que luego le valió haber recibido un título nobiliario, esto en la década de los años 70, poco antes de su muerte.
En cuanto a "La violación de Lucrecia", refirió que la intención del compositor inglés fue manifestar su rechazo a los conflictos bélicos, pues recién había concluido la Segunda Guerra Mundial.
En la obra, el conflicto en esta ocasión no recae tanto en el hecho atroz realizado contra el personaje femenino, sino en la lucha armada que provoca.
La ópera narra una historia-leyenda del historiador romano Tito Livio sobre la caída de la monarquía romana. Los etruscos dominan Roma y su rey, Tarquino, gobierna al pueblo como un tirano.
La obra, cuya acción se desarrolla en Roma, aproximadamente en el año 500 a.c. narra que Tarquino y sus generales hacen una apuesta sobre la pureza de sus mujeres, quedando vencedor Collatinus, esposo de Lucrecia. Tarquino, obsesionado por la castidad de Lucrecia, viaja a Roma durante la noche y viola a la mujer.
Lucrecia, no pudiendo soportar el deshonor, se suicida. La muerte de este personaje es el detonante para una revuelta general contra los etruscos, acabando así con la Monarquía y dando paso a la República.
Bajo la dirección de André Dos Santos y Oswaldo Martín del Campo, se trata de la espectacular ópera británica del célebre compositor Benjamin Britten (1913-1976), la cual se escenificará en este espacio cultural como parte de los festejos mundiales del centenario de su natalicio.
Durante un ensayo para medios de comunicación, esta aclamada ópera inglesa goza de un despliegue espectacular de cantantes y músicos, que junto a un reconocido equipo de creativos ejecutante de una innovadora propuesta estética en este tipo de montajes, acerca al público la obra más controversial de Britten con una versión fresca.
Escrita en 1946, "La violación de Lucrecia" fue la primera ópera de cámara del también pianista Benjamin Britten, y en la que se aprecia una gran preocupación por las consecuencias de la Guerra.
"A pesar de lo violento del título, es una obra con tintes redentores y analogías cristianas donde se compara a Lucrecia con Jesucristo. Controversial y enigmática; la obra muestra el papel de la sociedad en la Guerra, que puede equipararse a los hechos violentos actuales en todo el mundo, e inclusive en México", dijo André Dos Santos, director musical de Offenbach Operetta Studio.
Con una orquesta de músicos independientes, en la puesta en escena participan cantantes como Belén Rodríguez, Rebeca Samaniego, Carolina Wong, Ricardo Castrejón, Mariano Fernández, Óscar Velázquez, Graciela Rivera, Alejandro López y Antonio Albores, más una veintena de intérpretes nacionales.
Para Dos Santos, Britten supo colocarse en la alta esfera cultural inglesa, lo cual queda demostrado con la ópera que escribió para la coronación de la reina Isabel II en el año de 1953, que luego le valió haber recibido un título nobiliario, esto en la década de los años 70, poco antes de su muerte.
En cuanto a "La violación de Lucrecia", refirió que la intención del compositor inglés fue manifestar su rechazo a los conflictos bélicos, pues recién había concluido la Segunda Guerra Mundial.
En la obra, el conflicto en esta ocasión no recae tanto en el hecho atroz realizado contra el personaje femenino, sino en la lucha armada que provoca.
La ópera narra una historia-leyenda del historiador romano Tito Livio sobre la caída de la monarquía romana. Los etruscos dominan Roma y su rey, Tarquino, gobierna al pueblo como un tirano.
La obra, cuya acción se desarrolla en Roma, aproximadamente en el año 500 a.c. narra que Tarquino y sus generales hacen una apuesta sobre la pureza de sus mujeres, quedando vencedor Collatinus, esposo de Lucrecia. Tarquino, obsesionado por la castidad de Lucrecia, viaja a Roma durante la noche y viola a la mujer.
Lucrecia, no pudiendo soportar el deshonor, se suicida. La muerte de este personaje es el detonante para una revuelta general contra los etruscos, acabando así con la Monarquía y dando paso a la República.




